En el Cáceres saben que el representante del jugador es
partidario de que tenga el mayor número posible de minutos y estaría
aconsejándole que vaya al club extremeño, donde podría pelear por la
titularidad, pero la irrupción del Obradoiro ha hecho que el Real Madrid
intente elevar el precio de la operación con el objetivo de cubrir la
mayor parte posible de la ficha del jugador, algo a lo que el Cáceres,
que ya había puesto sobre la mesa la cantidad a la que puede llegar, se
niega en redondo. El resultado es que lo que el lunes por la mañana era
una cesión hecha se ha complicado tanto que ahora mismo nadie sabe dónde
acabará Sanz la próxima temporada. Ni siquiera parece que él mismo
tenga claras sus preferencias.
Más conversaciones
También se encuentra en fase de conversaciones la cesión
al Cáceres de otro base, el británico Devon Van Oostrum, en este caso
por parte del Caja Laboral. Se trata también de un jugador sub 20, algo
que no preocupa a Carlos Frade sino todo lo contrario: lo prefiere así
dentro de su filosofía de contar con gente joven y ambiciosa, con
aspiraciones deportivas que les obliguen a trabajar al máximo. Tanto el
técnico como la directiva confían en que, más allá de los resultados, la
afición cacereña sabrá valorar la entrega de los jugadores en la cancha
por encima incluso de las victorias.
En cualquier caso, el Cáceres trabaja sin demasiadas
prisas, consciente de la amplia oferta que presenta en estos momentos el
mercado de jugadores y de que el tiempo juega a favor de los clubes a
la hora de conseguir mejores precios. La única fecha que mencionan
responsables del Cáceres es el 27 de agosto, día en el que «con toda
seguridad» la plantilla estará a las órdenes de Carlos Frade, con la
única excepción quizás de los americanos, que seguramente serán los
últimos en llegar y a los que se podría dar permiso para incorporarse
algunos días después.