Martínez: "Para ser 16 del mundo ¡hay que correr mucho!"
"Me hubiera gustado hacer algo mejor, pero me vacié en la carrera y peleé hasta el final. No me conformaba con un buen puesto, quería la medalla. Tenía mucha ilusión, pero había muchos muy buenos", dijo.
El atleta de 36 años aseguró a EFE que, aunque se va haciendo mayor, cada año corre más. "La madurez, en mi caso, como los buenos vinos, me está haciendo disfrutar de este deporte cada día más. Me puedo permitir hacer una gran carrera quedando el 16 y estar satisfecho porque sé que he peleado por ganar. Y hay que pensarlo así: para ser el 16 del mundo ¡hay que correr mucho!"
De ahora en adelante no piensa subir más el nivel de entrenamiento: "Me exprimo. De verdad que no puedo hacer más de una media de 220 kilómetros a la semana. Este año he estado un mes en Sierra Nevada, otro en Pekín... Estoy en mi límite".
Los cambios, por tanto, deberían venir de fuera. "Se trata de ver si tengo más suerte en otras situaciones y si los primeros no corren tanto y no es una carrera tan de ritmos desde el principio. Pediría que la próxima carrera internacional sea más táctica".
A su juicio, lo que ha ocurrido este año "no ha sido normal, no ha sido una carrera de estrategias, sino de récord del mundo. Todos han descubierto sus cartas desde el principio. Es difícil que esto se vuelva a repetir, de hecho no había ocurrido hasta ahora".
"Tampoco es normal que en una carrera de 42 kilómetros, desde el primero se haya ido a ritmo de récord del mundo, era impensable. Y en un maratón con 30 grados de temperatura, que hagan 2 horas 6 minutos, estamos hablando de un nivel grandísimo; no sé ni cómo tengo el valor de luchar con ellos", admitió.
La impresión era generalizada, según comentó el atleta: "La gente me decía que me vieron pasar en el kilómetro 10 después del avituallamiento, en primera posición y que se preguntaban , ¿pero qué hace este aquí?"
De cara a Londres 2012, el madrileño de 36 años continuará entregado su prueba estrella porque asegura que la pista ya la tiene "olvidada". "Seguiré haciendo pruebas de ruta y centrándome en mis dos maratones, uno que haré en primavera y el del campeonato".
Pero sobre todo mantiene la esperanza de conseguir algún día una medalla: "Es lo que me impulsa a seguir entrenando. Como lo que me motiva son las medallas, y no el dinero, sigo esperando lograrlo en alguna competición internacional".
En cualquier caso, el corredor insistió en que se siente "un privilegiado" por hacer lo que le gusta. "A veces me equivoco y las cosas me salen bien, aunque no siempre, y eso hace que disfrute", concluyó.

















