El Galatasaray, último obstáculo del Joventut camino de la final
El juego y las cifras avalan al DKV, el equipo mejor valorado del torneo. Sólo sus altibajos pueden meterle en complicaciones. Ante el Pamesa firmó una extraordinaria primera parte. Después hizo una segunda mitad "lamentable", en palabras de su técnico, Aíto García Reneses, obsesionado con corregir esos despistes de su equipo, tan talentoso como imprevisible.
La 'Penya', acompañada en el Palavela de Turín por casi quinientos seguidores, está a dos victorias de un hecho inédito en su historia, lograr dos títulos en una misma temporada tras su éxito en la Copa de Vitoria.
La final podría reportarle además un billete directo a la próxima edición de la Euroliga, siempre y cuando alce el título.
Para ello, debe superar primero al Galatasaray, verdugo del Gran Canaria en la ronda previa a la final a ocho, y del Besiktas, ya en Turín, gracias a un final agónico: después de ir por delante durante todo el encuentro, el Galatasaray se dejó remontar y tuvo que apelar a la épica, un triple de Erden a falta de nueve segundos para el final.
Sobre el papel, el DKV no deberá tener problemas para estar en la final. El Galatasaray, cuarto clasificado de la Liga turca y único superviviente de su país en Turín, el equipo con menos faltas en contra de la toda la ULEB, no debería poner en demasiados apuros a los jugadores de Aíto García Reneses.
En su primer partido, su hombre más decisivo fue el escolta estadounidense Robert Hite, autor de 22 puntos ante el Besiktas. Un ex de la 'Penya', el pívot Charles Gaines, acompañado de un sobrino- nieto del mítico Jesse Owens, Chris Owens, sostiene el juego interior del Galatasaray, pero si Hernández Sonseca y Moiso mantiene el nivel apuntado ante el Pamesa, el Joventut no sufrirá.
La plantilla del conjunto de Estambul, formada únicamente por turcos y estadounidenses, no iguala el bloque formado por la 'Penya'. Ni las cifras -el Galatasaray es el vigésimo segundo equipo de la ULEB en cuanto a valoración general, el DKV es el líder- ni la jerarquía histórica (aún por estrenar el palmarés internacional de los turcos) conceden demasiadas opciones al equipo entrenado por Murat Ozyer frente a un Joventut en dulce estado de forma.
















