El Cáceres solo seguirá en LEB Oro si le garantizan «por escrito» las ayudas
El Cáceres va a cerrar el balance económico de este año en negativo, y la causa principal es el fuerte recorte de las ayudas públicas en relación a lo apalabrado en julio de 2011, cuando la directiva decidió volver a inscribir al club en LEB Oro tras conseguir el compromiso verbal de colaboración de la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento. Dos directivos consultados con este diario han confirmado que solo seguirán avalando el proyecto el próximo año si antes les garantizan «por escrito» las cantidades que recibirán por parte de las instituciones, que como todo el mundo sabe suponen el principal sustento económico de la entidad.
De momento no se va a tomar ninguna decisión. Una vez que finalice la temporada, los máximos responsables del club solicitarán reunirse con las instituciones y les expondrán con claridad que esta vez no será suficiente con un compromiso verbal. «A veces se nos olvida que este no es un proyecto de unas cuantas personas, sino de una ciudad, y que la decisión de seguir adelante o no la debemos tomar entre todos, sentándonos a hablar y decidiendo si queremos o no que haya baloncesto», afirma uno de los directivos, quien espera que su postura no se tome como una amenaza o un ultimátum, sino como una invitación a reflexionar sobre lo positivo que es para la ciudad y la región contar con un club como el Cáceres. «Este año vamos a perder mucho dinero y eso es algo que no se puede repetir», añade. «No queremos presionar a nadie, solo saber de antemano y a ciencia cierta de cuánto dinero vamos a disponer para poder elaborar un presupuesto realista que no se nos venga abajo a mitad de temporada, como nos ha pasado ahora».
Ambos directivos niegan que el resultado deportivo del equipo vaya a pesar sobre la decisión que se tome finalmente. «Fuera del club se ha hablado de eso, pero si se juegan playoffs o no va a dar lo mismo, los tiros van por otro lado», apuntan. Admiten sin embargo que llegar a la fase de ascenso y hacer un buen papel puede ayudar a que se desate la euforia de los aficionados y ejercer así algo más de presión sobre la voluntad política. Tampoco entran en el debate sobre si en tiempos de crisis resulta aceptable dedicar grandes cantidades de dinero público al deporte profesional. «Ahí hay poco que decir, porque está claro que sin la ayuda institucional el proyecto es inviable».
El compromiso que los principales directivos cacereños van a pedir a las instituciones incluye también unos plazos «razonables» para el cobro de las ayudas. La norma tácita dentro del club es no criticar nunca en público a los políticos, pero el malestar existente es muy grande por el hecho de que aún no hayan recibido ni solo euro de las ayudas firmadas para este año. Por ejemplo, tras la firma del convenio municipal para 2012 por importe de 120.000 euros, a la que el Ayuntamiento convocó a los medios de comunicación el pasado 26 de marzo, se dijo que el primero de los dos plazos en los que se divide la ayuda se pagaría «a la firma del convenio». Dos semanas después el Cáceres sigue sin ver un euro de ese dinero, con la temporada a punto de finalizar y mientras se siguen acumulando los intereses de los préstamos bancarios a los que se ha recurrido para mantener la liquidez necesaria en el día a día.
Nadie habla por el momento de cantidades. Ese momento llegará cuando los directivos se sienten a la mesa con los políticos y expongan las distintas posibilidades, desde abandonar el proyecto si no se consigue un compromiso firmado, hasta confeccionar un equipo competitivo si la ayuda alcanza, al menos, el nivel de este año. Otras soluciones como la implicación de la empresa privada, que defienden quienes se ponen al uso de dinero público para el deporte profesional, no se descartan, pero se consideran utópicas en la actual coyuntura de crisis. La posibilidad de salir en LEB Plata si no se alcanza un presupuesto suficiente para Oro, que también fue apuntada el pasado verano, no gusta a una parte de la directiva, que considera un sinsentido dar ahora semejante paso atrás.

















