Playoffs a tiro al cerrar la primera vuelta
Gustavo Aranzana tiene a toda la plantilla en perfectas condiciones. Carlos Cherry tuvo que interrumpir el entrenamiento de ayer por un problema en la espalda, en principio nada serio. La mala noticia es que en el equipo riojano jugará Matt Witt, tercer máximo anotador de la liga, que ha logrado resolver el problema con el visado que le impidió regresar a tiempo para jugar la semana pasada frente al Girona. Tan solo arrastra alguna dolencia el escolta Quique Suárez, con molestias por un esguince de tobillo, aunque no es duda para el partido de esta noche.
El encuentro cobra una gran importancia desde el punto de vista psicológico ya que se trata del último de la primera vuelta y una victoria permitiría al Cáceres llegar a la mitad de la competición con un balance de 9-8, en puestos de playoffs y por lo tanto dentro del objetivo básico de la temporada. «Debemos confirmar la victoria de Mallorca y demostrar que somos capaces de jugar en casa con el nivel exigible», afirmó ayer Gustavo Aranzana, quien definió al Clavijo como un conjunto competitivo y bien trabajado, con «armas tácticas» importantes, tal y como le gusta a un estudioso del juego como es el entrenador rival, Jesús Sala.
El equipo riojano disputa su primera temporada en LEB Oro con una plantilla en la que se encuentra David Mediano, que ha regresado a Logroño tras jugar el año pasado en el Cáceres, y que tiene también hombres destacados como el americano Bonds y el nigeriano Lawal, máximo reboteador de la liga con 9,3 capturas de media, y que comparte con Darren Phillip y Jakim Donaldson el récord en un solo partido en este apartado con nada menos que 17 rebotes en la jornada nueve. Plantarle cara en la zona y frenar en lo posible la anotación de Witt son dos objetivos prioritarios para no llevarse esta noche otra sorpresa desagradable ante un equipo que ocupa la decimoquinta posición de la tabla con seis victorias y diez derrotas.
Gustavo Aranzana reclamó ayer una vez más el apoyo de la afición, necesario ahora que el equipo está mostrándose débil en casa. «Cuando vamos por debajo debemos a prender a convertir la ansiedad en estímulo», señaló. También tuvo palabras de reproche para el que, a su juicio, es un trato injusto a los méritos del equipo por parte de los medios de comunicación locales. Cree que se ha sobredimensionado la derrota contra el Clínicas Rincón, y que en cambio cuando hay victorias el equipo no recibe las alabanzas que, en opinión de Aranzana, merecería. «Yo lo leo todo y lo escucho todo; aquí la digestión de los fracasos dura un mes y cuando se gana parece que es lo normal, se dramatiza demasiado, cuando la realidad es que nuestra situación deportiva no es mala», afirmó, en referencia precisamente a que hoy tienen en su mano terminar la primera vuelta en puestos de playoffs, y a corto plazo adquirir un buen colchón que permita afrontar con tranquilidad el tramo más duro del calendario.
El Cáceres volverá a jugar en el pabellón Multiusos el domingo a las 12.00 ante el Girona FC, cuya plantilla al completo compareció ayer en rueda de prensa para anunciar que a partir del próximo lunes, el día siguiente de jugar en Cáceres, dejarán de entrenarse a menos que antes el club les abone los tres meses de salario que les debe.
















