El Baloncesto Femenino Badajoz sigue en el alambre, pero
vivo. Anoche salvó un 'match ball' evitando que sus jugadoras y cuerpo
técnico hicieran las maletas al concluir el plazo concedido al club
para resolver los dos meses de impagos o al menos dar esperanza de
ello. A las nueve de la noche, el gerente Manuel Aguirre se reunió con
la plantilla y técnicos para explicarles que no se ha conseguido la
ansiada póliza pero que puede ser una realidad hoy o mañana.
Caja Badajoz tenía que comunicar ayer su decisión sobre
la concesión de la póliza, pero no lo hizo. La persona que debe darle
el visto bueno no se encontraba en Badajoz y la entidad de ahorro
indicaba ayer que faltaba por cumplimentar alguna documentación. Esa
documentación no es la ausencia de firma por parte de club, que sí la
firmará porque confía en el apoyo de varias instituciones que han
intercedido. Todo apunta a que es la Junta de Extremadura quien está
aportando su granito de arena en este punto, aunque este extremo no
está confirmado con la plana mayor de la Consejería de los Jóvenes en
la Conferencia Interterritorial del Deporte en Plasencia.
El gerente habló con representantes de las jugadoras
para pedirles una pizca más de paciencia, ya que puede ser cuestión de
horas conseguir ese salvavidas momentáneo que sería la póliza. Un
dinero que podría ascender a los 60.000 euros -aunque cabe posibilidad
de que sea menos- con el que se podría hacer frente a las deudas más
acuciantes del club. Otra cosa sería el futuro, ya que sigue sin
encontrar un patrocinador privado que proteja al equipo pacense.
Como forzoso portavoz del grupo, el entrenador Fernando
Méndez comenta que la situación es insostenible. «Es muy duro estar
así. En Asturias jugamos hundidos y ganamos pese a todo. Llevamos sin
entrenar desde el último partido en casa y aquí sólo se habla de
economía y no de baloncesto». Son doce días ya sin entrenarse, algo
difícil de soportar para cualquier técnico.