Calderón es falible
Una última 'regular season' de la que no guarda un grato recuerdo el de Villanueva de la Serena. Su franquicia iba en caída libre al tiempo que él entraba en la leyenda fruto de sus increíbles prestaciones desde la línea de personal. Resultado que le valió para mejorar el récord de Calvin Murphy (95% de acierto cuando militaba en Houston, en 1981) y escalar hasta el 98,1, una auténtica barbaridad a la que nadie, probablemente, se acerque, ni siquiera él.
En seis meses de competición anotó 151 de los 154 intentados. Un año después, en la 2009/10 y con sólo tres choques disputados, ya suma cuatro errores. Lleva 9 de 13, un 69% que suena a broma en este jugador. En el estreno de los Raptors, ante Cleveland el 28 de octubre, o bien le tembló el pulso o bien notó en exceso su inactividad ante el público y el acelerado ritmo de la competición.
Lugar de alegrías
El extremeño volvía al lugar geográfico que más alegrías le deparó la pasada campaña, la línea de tiros libres. Fueron los dos primeros de la temporada y los fans de Toronto no daban crédito a lo que ocurriría. El angustioso silencio dio paso a dos «!ooohhh¡», mezcla de sorpresa y rabia. Minutos después, cuando algunos rivales de los 'Cavs' acudieron a la línea, los fans canadienses gritaron «!Jose, Jose, Jose¡», en señal de respeto hacia el segundo jugador más querido de la plantilla y puede que pronto el primero si Chris Bosh cambia de aires.
En la siguiente cita, ante los Memphis Grizzlies del impresionante Marc Gasol, metió los dos que tuvo, mientras que en la tercera, frente a Orlando, erró otros dos, 4 de 6. Como la marca del porcentaje se ha tornado más imposible de lo que ya era, a Calderón le falta culminar el buen trabajo de la anterior temporada cuando estuvo muy cerca de batir el récord de tiros libres consecutivos (los 97 de Michael Williams) quedándose a sólo 10. «Lo intentaré otra vez en la próxima», dijo cuando se le cortó la racha.
Como en su cerebro predomina lo colectivo sobre lo individual, tal vez el hecho de ser inconsciente de lo que estaba logrando fue lo que lo propició. Ahora, José Manuel Calderón tiene en mente la mejora de unos Raptors que alucinaron en su estreno ante unos cansados Cavs pero que parecen ver apagada la mecha con sus dos últimas derrotas. En breve inician una gira por el oeste con duelos complicados (NOH, Dallas, San Antonio, Phoenix, Denver y Utah) que puede herir la línea de flotación de un equipo de mente frágil.
















