Los Magic de Orlando, que pierden por 2-0 en las Finales de la NBA contra Los Angeles Lakers, quieren "recuperar la confianza" en sus tiros a canasta pues, en opinión de su entrenador, Stan Van Gundy, esa falta de efectividad es uno de los principales motivos de la desventaja en la serie.
Los Magic de Orlando, que pierden por 2-0 en las Finales
de la NBA contra Los Angeles Lakers, quieren "recuperar la confianza"
en sus tiros a canasta pues, en opinión de su entrenador, Stan Van
Gundy, esa falta de efectividad es uno de los principales motivos de la
desventaja en la serie. "Ejecutamos bien, pero no estamos siendo
efectivos en los triples y ahí fue donde también se nos fue el segundo
partido", comentó Van Gundy. "No hay mucho que podamos decir,
simplemente recuperar la confianza cuando tiremos a canasta", añadió.
Los Magic tuvieron unos bajos porcentajes de acierto en
el segundo partido, con un pobre 6 de 26 en tiros de campo (incluido 1
de 12 triples) firmado por hombres como Lee, Alston, Nelson, Redick y
Pietrus, por lo que para Van Gundy es una prioridad recuperar el efecto
demoledor que sus triples tuvieron en las series previas ante Boston
Celtics y Cleveland Cavaliers.
"Para nosotros la serie de verdad comienza ahora en el
tercer partido, que será el que nos permita establecer donde realmente
vamos a estar y hasta dónde podemos llegar", declaró Van Gundy.
El técnico de los Magic no quiso valorar las palabras de
Howard sobre su frustración tras las dos derrotas seguidas, aunque
pidió que dé ejemplo como líder del equipo. "Es normal, que,
especialmente en el segundo partido, el ánimo de los jugadores bajase a
mínimos después de haber tenido la posibilidad de lograr el triunfo y
lo dejamos escapar por nuestros errores, no por los aciertos del
rival", agregó Van Gundy.
Lucha por el título
Los Lakers de Los Ángeles llevan una ventaja de 2-0 en
las series finales de la NBA. En el primer encuentro ganaron con
facilidad (100-75), pero en el segundo se llegó a una prórroga tras la
cual los angelinos se impusieron por 101-96. El equipo que dirige Phil
Jackson ha llegado a Orlando convencido de lograr la Liga en territorio
enemigo, pues sólo precisa de dos triunfos para alzarse con el primer
título desde 2002.
"Lo peor que nos podía pasar sería dejar que los Magic
entrasen en la serie, es el momento para conseguir el tercer triunfo
consecutivo en la serie y mantener el momento ganador de nuestro lado",
comentó el técnico de los Lakers. "Eso sólo se puede lograr con
intensidad, energía y lucha constante en el campo", agregó.