Pastor es intocable
A la hora de hacer un repaso sobre la actuación del equipo, Ricondo reconoció que "estuvo muy irregular durante toda la competición, y sólo frente a Alemania cuajó un partido redondo, tanto en ataque como en defensa. El mal arranque tras caer con Hungría ha pasado factura, sobre todo tras los resultados que se han producido en las tres jornadas finales".
Pero además del juego con altibajos, López Ricondo reconoció que "para estar en el podio de estas grandes competiciones, tanto continentales como mundiales, se necesita buen balonmano y una dosis de suerte, que España no ha tenido a lo largo de todo el certamen".
La baja de Barrufet
Reconoció que las ausencias se notaron, sobre todo la del gran capitán. "Vinimos con lo que teníamos. Es cierto que entre las ausencias echamos en falta, ya no sólo por lo que representa en el terreno de juego, sino también por su aportación en el vestuario, a David Barrufet. Podríamos haberle invitado a que acompañara a la selección, pero entendemos que con una lesión de estas características, lo más conveniente para el jugador era quedarse en casa, tener reposo y recuperar bien con atención médica".
El próximo sábado, Ricondo representará a la Federación en el congreso de la EHF que se celebra en Lillehamer, y en el que se incluyen en el orden del día, y como dos de los aspectos principales a tratar, las fases de clasificación para los Europeos, que cargan notablemente el calendario, y toda la problemática que se ha originado por la presión del G-14, que según fuentes solventes, incluye ya a más de 24 equipos.



















