Contador se lleva "una grata sorpresa" tras supervisar la etapa de Arcalís
Acompañado de uno de sus hombres de confianza, Benjamín Noval, ambos subieron por dos veces hasta la cumbre el pasado martes, aprovechando el buen tiempo que hizo en Andorra. Al día siguiente, sin embargo, llovió, por lo que en lugar de explorar la etapa siguiente prefirieron realizar una tercera y última subida a Arcalís para acabar de fijar todos los detalles de la ascensión.
"Es una subida más idónea para mis características que La Rabassa o Pla de Beret. No habrá dureza previa en la etapa, pero llegaremos abajo con 200 kilómetros en las piernas y eso lo notarán las fuerzas, lo mismo que estar en el séptimo día de carrera y todavía sin haber llegado al primer día de descanso", comentó Contador.
El Tour no regresa a este escenario desde 1997, año en el que Jan Ullrich realizó una exhibición, ganando en solitario y anunciando así su posterior triunfo en la general final. En la Vuelta a España Chava Jiménez ganó aquí una cronoescalada en la Vuelta del 2000 y posteriormente ganaron etapas, también en la Vuelta a España, Mancebo (2005) y Menchov (2007), lo que da una idea de lo exigente de esta ascensión, a la que Contador espera que se llegue "tras una etapa muy rápida.
"En función de las intenciones que lleve la gente y de lo rápida que se haga, habrá muchos que se dejen aquí un buen pellizco de segundos, aunque tampoco es un día para ganar el Tour", explicó Contador.
Alberto Contador ha memorizado todos los detalles de este puerto: "Desde que se pasa Andorra la Vella, la carretera pica hacia arriba y va marcando. Aunque hay algunos descansos que permiten recuperar, este primer tramo se hará muy rápido, hasta llegar a El Serrat, a unos 9,5 km de la cumbre, que es donde empieza realmente el puerto. A partir de aquí, los primeros kilómetros son tal vez los más duros, hasta un túnel situado a 5 km de meta. Desde aquí, la carretera es una sucesión de curvas de herradura que aunque no tienen mucho porcentaje, la altitud las hará más duras, ya que los cuatro últimos kilómetros están por encima de los 2.000 metros y eso lo pagan muchos corredores. Es un puerto bastante bueno para un escalador", dijo.
Aunque la climatología impidió esta vez explorar el col de Envalira y el más lejano Tourmalet, que se subirá dos días después de Arcalís, Alberto Contador no descarta un nuevo viaje para terminar de reconocer el recorrido pirenaico del Tour 2009, pues aspira a tomar la salida en Mónaco después de haber hecho la mejor preparación posible.













