Bravissimo Alberto
Tiene enorme mérito la gesta del pinteño, que se impuso en su primera participación en el Giro y con sólo 25 años. Fue el mejor, el más regular, en una ronda en la que había ido sólo a probarse y donde estuvo a punto de abandonar por una lesión en la muñeca. No ha ganado etapas pero se mostró sólido y constante durante las tres semanas de la cita que abordó con incertidumbres en la salida de Palermo, el 10 de mayo.
De la incertidumbre al éxito
"Sólo supe que iba a correr una semana antes del inicio", repitió el español, después de haber dejado de forma precipitada las vacaciones al sol que pasaba con su novia en las playas del sur de su país. El equipo Astana fue oficialmente invitado tardíamente, tras haber sido dejado fuera en un primer momento por el organizador Angelo Zomegnan.
En la clasificación general final, el madrileño quedó delante de tres corredores italianos. Riccardo Riccó, otro representante de la nueva ola del ciclismo (24 años), se hizo con la segunda plaza en la general, a 1 minuto y 57 segundos, después de haber comenzado la última etapa a sólo 4 segundos, y Marzio Bruseghin la tercera a 2 minutos y 54 segundos, dos segundos por delante de Franco Pellizotti.
El anterior vencedor, el italiano Danilo Di Luca, se clasificó en octava posición en la general tras haber hecho temblar a Contador el pasado viernes, en una gran etapa de montaña. Al día siguiente, el campeonísimo español resistió los ataques en las ascensiones a los legendarios Gavia y Mortirolo.
Con solvencia
En la última etapa, una contrarreloj plana de Cesano Maderno a Milán, los candidatos al podio pagaron sus esfuerzos de los días precedentes en montaña. Los especialistas se hicieron con las primeras plazas y Pinotti (de 30 años) se llevó el gato al agua a una media de 52,213 km/h. Precedió en siete segundos a su compañero de equipo, el alemán Tony Martin (23 años) y en 10 al ruso Mijail Ignatiev, que estaba en cabeza en los primeros puntos intermedios de carrera.
Campeón de Italia de la especialidad de contrarreloj, el ciclista de Bérgamo, que ganó por primera vez una etapa del Giro, había llevado el año pasado la camiseta rosa de líder durante cuatro días. Contador controló en todo momento la situación con suficiencia, se mostró a gusto acoplado a la bicicleta y terminó en undécima posición en la etapa, a 39 segundos del vencedor, mientras que Ricco cedió mucho tiempo.





















