Contador debuta en el Giro fuera de forma
El líder del Astana acudirá con los pesos pesados del equipo, el alemán Kloden y el estadounidense Levi Leipheimer, todos ellos debutantes, pero motivados para ganar la prueba y mandar un mensaje al Tour sobre una exclusión que consideran injusta.
Contador, con un comienzo de temporada espectacular con sus triunfos en el País Vasco y Castilla y León, tratará de apuntalar la forma en la primera semana para afrontar un final lleno de montaña. Sueña con suceder a Indurain como ganador español de la prueba. Kloden, ganador en Romandía, llega en forma y con ambiciones altas, como Leipheimer, tercero en el pasado Tour.
En la lista de favoritos se encuentra el italiano Danilo Di Luca, ahora en las filas del modesto LPR, último ganador del Giro que al igual que Contador no llega en su mejor momento. Hace apenas unas semanas se salvó de una sanción por presunto dopaje. Ganó la Semana Lombarda, pero le faltan kilómetros para aspirar a lo máximo.
De puntillas se presenta el ruso Denis Menchov (Rabobank), doble ganador de la Vuelta a España. Otro que se estrena en la carrera rosa. Su objetivo es preparar el Tour, su asignatura pendiente, pero ha sido cuarto en Romandía y se trata de un corredor muy completo que se defiende bien en todos los terrenos. Saldrá con serias opciones.
El resto de candidatos se encuentran un poco lejos de los anteriores. Los veteranos Gilberto Simoni (Serramenti) y Leonardo Piepoli (Saunier Duval) deben ser protagonistas en las cumbres, como el colombiano Mauricio Soler (Barloworld), rey de la montaña en el Tour. Los rusos Vladimir Efimkin (Quick Step) y su tocayo Karpets (Caisse D'Epargne) no andarán lejos del podio. Los italianos esperan protagonismo de Riccardo Riccó, la perla del Saunier, aún sin explotar pero con una etapa del Giro en su palmarés.
Desde el sábado y hasta el 2 de junio, los corredores deberán afrontar 21 etapas. De entrada una contrarreloj por equipos de 28,5 kilómetros en Palermo. En el menú una cronoescalada de 13,8 kms y dos individuales de 36 y 23,5 para cerrar la edición en Milán.
Además el esperado espectáculo se repartirá entre 7 etapas de media montaña, 4 de alta montaña y 5 llegadas en alto, con una última semana terrorífica, donde llegarán todos los colosos que han dado grandeza al Giro de Italia.
En la decimocuarta etapa entre Verona y el Alpe Di Pempeago (195 kms) espera un último tramo antes de meta de 7,8 kms con pendiente media del 9,6 por ciento y máxima del 16. Un aperitivo para el día siguiente, con el viaje entre Arabba y La Marmolada (153 kms), con el Paso Pordoi, San Pelegrino, Giau, Falzarego y Marmolada, con sus 13,3 kms al 8 por ciento de desnivel medio. Una etapa tremenda.
La decimosexta ofrece una cronoescalada espectacular con final en Plan de Coronas, de 12,8 kms y rampas de hasta el 24 por ciento, un punto clave para el desarrollo final del Giro, en el duelo de esfuerzo individual.
La decimonovena, de 228 kms, entre Legnano y Monte Pora tendrá un final de gran dureza y la vigésima tendrá nada menos que el Gavia (Cima Coppi) y el mítico Mortirolo, el equivalente al Angliru español, con 12 kms al 10 por ciento de desnivel medio y un máximo del 18. Último martirio antes de la contrarreloj final en Milán que definirá el podio.
Los esprinters tendrán siete opciones para lucir sus habilidades. Por triunfos parciales lucharán el británico Mark Cavendish (High Road), con cuatro victorias esta temporada, los alemanes del Gerolsteiner Robert Forster y Thomas Fothen, los italianos Enrico Gasparotto (Barloworld) y Daniele Bennati (Lampre) y los incombustibles Robbie McEwen, el australiano del Silence y el alemán Erik Zabel (Milram), en ausencia del sancionado Alessandro Petacchi.
Un Giro de Italia que no conoce un ganador foráneo desde 1996, cuando se impuso el ruso Pavel Tonkov. La presencia de Contador ha motivado a los organizadores y a la afición española, que tendrá un aliciente con el vencedor del Tour, implacable en la montaña, el territorio que marcará esta edición de la carrera rosa.


















