No hay quien entienda al equipo Astana. Nadie quiere hablar de cisma, pero no se escucha otra cosa. Noval, amigo de Contador y descartado por Bruyneel para este Tour, acusó al mánager belga de apostar sólo por Armstrong.
Contador, molesto por la ausencia de su corredor de
confianza, también se quejó: «Si Noval no está en este Tour es porque
es demasiado buen amigo mío». Suena a ruptura con Bruyneel. Pero en el
Astana todo es extraño. Pese a todo, Bruyneel asegura que Contador es
«el número uno». Armstrong anuncia que si el madrileño está «súper»
trabajará para él. Por eso, a Contador le han colocado el dorsal '1' de
la escuadra, el '21'. Y por eso saldrá hoy en la tanda final del
prólogo, el antepenúltimo, a las siete y cinco de la tarde, sólo por
delante de Evans y Sastre.
Pero en el Astana nadie se fía de nadie. De nada. Ni del
parte meteorológico. Contador rodará al final de la tarde por el
circuito monegasco. Los líderes son siempre los últimos. Armstrong, en
cambio, ha elegido ser el primero del Astana en cubrir los 15
kilómetros de Montecarlo. Partirá casi tres horas antes. Por si hay
tormenta. El meteorólogo de la Costa Azul habla de posibilidad de
chubascos. Riesgo de relámpagos sobre el bochorno cuando caiga la
tarde. Y, claro, ya se han desatado la especulaciones. ¿Ha sido todo un
truco de Bruyneel para beneficiar a Armstrong? Así anda el Astana.
Pedalea sobre aguas movedizas. El lío interno crece con
los días. El Gobierno kazajo, principal patrocinador, quiere atar a
Contador y deshacerse de Armstrong y Bruyneel. Nikolai Proskurine,
vicepresidente de la federación kazaja, asegura que realizará una
oferta de renovación al ciclista madrileño. «Será nuestro único líder
en los próximos años, y será libre para contratar a los corredores que
quiera. Habrá españoles y kazajos, entre ellos Vinokourov». Armstrong y
Bruyneel ya planifican la creación de una nueva escuadra. Sin
Kazajistán, sin Noval y sin Contador.
Pese a esa guerra interior, Bruyneel y Contador dieron
ayer la cara ante Prensa mundial. Juntos. Aunque sin casi mirarse. Sin
afecto. El técnico belga llevaba la pulsera amarilla de la fundación
contra el cáncer de Armstrong; Contador, no. Bruyneel repitió que su
líder es el madrileño y que el estado real de Armstrong comenzará a
verse en el prólogo. Contador evitó la polémica, pero se reivindicó:
«No arriesgaré de más en el prólogo. No tengo que demostrarle nada a
nadie». Cierto: ha ganado las tres últimas. grandes vueltas que ha
disputado. Tour, Giro yVuelta. Tan joven. «Mi carrera empieza en el
prólogo de Mónaco; otros la han empezado antes», ironizó. El nombre de
Armstrong sonó sin que nadie lo citara.
Contador está impaciente. Quiere ya el Tour. Hablar
sobre el asfalto. Bruyneel, a su lado, puso sonrisa de cera al cisma
del Astana. «Ahora mismo, el favorito es Alberto». Ahora mismo. ¿Líder
temporal? El director belga negó haber concedido el dorsal '22' a
Armstrong para apartarle de los focos. «Tiene la misma presión con el
dorsal que lleve». Y quiso zanjar la cuestión: «No hay rivalidad en el
equipo». En el equipo Astana, donde nadie se cree nada.