Se enciende la llama
A la azafata que lleva el cartel de "Spain" la hemos abrasado a fotos pero ni por esas pierde la sonrisa. A nuestro lado está Iraq, uno de sus componentes me dice que España es bonito y que el es hincha del F.C. Barcelona. Me hubiera gustado corresponderle el halago, pero por desgracia la situación de su país es la que todos sabemos.
Como queda tiempo para comenzar aprovecho para sacar fotos a los equipos que nos acompañan. Cuando quiero darme cuenta ya estamos en el tunel que da acceso al estadio. La vuelta a la pista se convierte en un momento mágico y lleno de felicidad, ¡Da pena que sea tan breve!. He tenido la sensación de estar viendo una película con 90.000 personas aplaudiendo y que si estiraba el brazo podía tocarlas...¡esto debe ser fruto de la emoción!.
Luego nos colocan detrás de los mastiles de premiación y desde allí seguimos el desarrollo de la ceremonia. Cada cierto tiempo utilizamos la linterna o el molinillo de colores que nos han dado. Estamos deseando que se encienda el pebetero, cada uno aporta su idea pero nadie se imaginaba lo que estamos viendo: un deportista en silla de ruedas tirando de brazos para subir hasta la base de la antorcha. Después de varios minutos de angustia en el estadio, las llamas han cubierto el pebetero y todos hemos empezado a gritar y aplaudir. Los XII Juegos Paralímpicos ya han comenzado.















