La maratón de Pekín...mi punto y final
Nunca he corrido una carrera con tanta gente animando en las calles. Mañana sabremos cifras, pero ha sido muy emocionante. Cuando en el kilómetro 26 me ha dado cuenta de que llegar a meta iba a ser un calvario, he cerrado los ojos y me he dicho a mi mismo: "Javi, no puedes despedirte del atletismo paralímpico retirándote. Hay que ser fuerte y llegar al estadio, y disfrutar de esos últimos quinientos metros en el interior del Nido".
Durante los últimos doce kilómetros de carrera he ido acompañado de mi compañero de equipo José Castilla, al que también las fuerzas la han traicionado. Estaba parado en el arcen, cuando le ha animado a seguir. Después de dos años sin hablarnos, estos doce últimos kilómetros nos han permitido ir juntos y atrevesar, de la mano, la línea de meta. Una carrera nos separo y otra nos ha vuelto a unir.
Tengo las zapatillas anudadas y colgadas de una percha en la habitación. Les ha llegado el momento de descansar. Me de mucha pena pero mi cuerpo a dicho basta. Toca despedirme y es el momento idóneo para mi retirada. Me encanta este deporte pero que mejor que despedirse corriendo la maratón de los mejores Juegos Paralímpicos de la historia.
Voy a terminar recordando que en unas horas se apagara la llama del pebetero y Londres recogerá el testigo de estos maravillosos e inolvidables Juegos.










