El Imperio Verde
Por su parte los Lakers han recorrido un camino diferente. La llegada de Gasol catapultó el juego de los angelinos y su impacto en el equipo se notó desde el primer día, insuflando moral y confianza, además de puntos, rebotes y asistencias, a un conjunto bueno pero irregular. Finalmente en los play offs esa irregularidad paliada por Pau ha vuelto a la luz. Los Lakers dependen demasiado de Kobe y cuando el escolta no entra en sus números el equipo se atasca.
La final ha resultado un tanto decepcionante. Después de que la mayoría de los aficionados rezaran por una final Lakers-Celtics lo cierto es que la expectación se ha visto defraudada por la realidad. Todo el aroma clásico que desprendía la serie se ha visto minimizado por los resultados y el juego de cada partido.
La remontada de Boston en el cuarto partido fue emocionante, pero también síntoma de disfuncionalidad en el equipos de Phil Jackson. Los Celtics estuvieron a punto de repetir hazaña en el penúltimo encuentro y ya el sexto y definitivo partido, con los Lakers derrumbándose y perdiendo de casi cuarenta puntos ha sido clarificador. No se ha visto una buena final, la sensación es que los Celtics no han tenido rival.
Por la parte que más n os interesa a la afición española es cierto que Gasol no ha desplegado su mejor juego, pero nadie puede dudar de que le ha puesto ganas, aunque eso no basta en un campeonato tan duro como
Ni Odom ni Pau han demostrado ser capaces de tomar las riendas del equipo y el banquillo se ha derrumbado en la final, bajando su aportación y, sobre todo, su capacidad para cambiar la dinámica de los partidos.
Enhorabuena a Boston, son los justos vencedores. Han sido el mejor equipo y el más regular a lo largo de toda la temporada y las dudas que suscitaba su inicio de paly offs han sido resueltas gracias a la clase de sus figuras, que han aparecido en los momentos clave y no se han escondido, las piernas de sus jóvenes (efectivos en el trabajo de desgaste al contrario) y la sangre fría de la colección de veteranos que han logrado reunir para acompañar al “Big Three” (apariciones decisivas de P.J. Brown, Posey y Cassell).
En definitiva, nada que reprochar al triunfo de los Celtics. Si haya por el mes de noviembre denominábamos esta temporada como la “marcha verde”, los de Boston han sabido desentenderse de la presión de su condición de favoritos para lograr un anillo al que estaban destinados.
Las persianas de















