Una plata que sabe a oro
El equipo USA venía a Pekín con las heridas de pasados campeonatos aun abiertas. En los Estados Unidos, en
Para ello se confeccionó un equipo repleto de estrellas y, sobre todo, motivado por el cuerpo técnico para sacar adelante los partidos sí o sí. Los estadounidenses se lo han tomado en serio, vamos, y en la cancha se ha notado el liderazgo de las auténticas figuras: Kobe Bryant y Lebron James.
España, en cambio, acudía a China con el “caso Pepu” aún caliente, y consciente de que su juego y resultado tendría que pasar por la inevitable comparación con el combinado dirigido por Pepu Hernández. Desde la elección de jugadores este debate se vio diferido, Aíto ha montado otro grupo, ha variado nombres en la convocatoria y, además, el juego desplegado por la selección ha mostrado variaciones respecto al “estilo Pepu”.
Hemos visto a una España en peor forma (Navarro no ha aparecido hasta la final, Raül no ha jugado demasiado y Garbajosa y Calderón no han estado finos), que ha basado su juego más en la defensa sin deslumbrar tanto en ataque.
Pau ha vuelto a ser el referente y otra de las notas positivas ha sido comprobar como Ricky no se adedraba en su debut con la absoluta.
En la primera fase China nos metió el susto en el cuerpo, pero unos chispazos de Ricky, la calidad de Gasol y el empuje de todos permitieron resolver el encuentro e la prórroga. También perdimos por una diferencia abultada frente a USA. Perder estaba en el guión, pero caer por 37 puntos podía afectar psicológicamente.
Afortunadamente en los cruces España pudo subir el pistón de su juego y frenamos a Croacia con solvencia y ante Lituania el equipo sufrió, pero demostró que es capaz de imponerse aun con factores en su contra.
La final contra los USA era un caramelo. Casi nadie apostaba por España frente al conglomerado NBA que se ha dedicado estas dos semanas a apabullar rivales. Además en la primera fase nos habían metido un repaso que aun duele. Salir a la cancha con la piel de cordero siempre es mejor que ser declarado favorito incondicional.
A los americanos les ha quedado claro desde el principio que este partido no iba a desarrollarse por los derroteros del encuentro de la primera fase. España ha subido el listón defensivo y en ataque se ha jugado fluido. Pau ha sido la referencia y se le ha sabido buscar. Navarro ha aparecido al fin y Rudy ha dejado unos cuantos recados para su futuro entrenador en los Blazers, con triples en la cara de Kobe incluidos.
El arbitraje ha sido condescendiente para con los americanos, pero n o nos hagamos mala sangre, las Olimpiadas son así, si USA le pitaran todos los pasos de salida que cometen los partidos serían un carrusel de saques de banda. Otro dato más preocupante ha sido la disparidad en el criterio de las faltas, a los americanos les han permitido cualquier contacto mientras que a España le han sometido a un arbitraje europeo.
Finalmente ha ganado el equipo americano y los chavales NBA pueden volver a casa con la conciencia tranquila, ya tienen su oro. España repite su mejor resultado en unas Olimpiadas, la generación de Los Ángeles 1984 ya tiene relevo. Además podrán presumir de que en la final tutearon a este “Equipo de la redención”, España ha sido el conjunto que ha perdido por menor diferencia con los americanos en el torneo y el único capaz de mantener el tanteador igualado durante todo el partido.
Esta plata sabe a oro, esta generación ha vuelto a hacer historia. Ahora sólo nos queda celebrarlo.















