Recuerdos de la Copa de 1997
La verdad es que al Joventut le hacía falta una buena actuación en al Copa. Parecía que el equipo dejaba atrás la pronunciada crisis producida tras la marcha de Obradovic después de lograr el máximo título de la Penya en su historia, la Euroliga de 1994. Pero la afición no las tenía todas consigo.
Lo cierto es que el Joventut lo pasó mal tras ganar la Final Four de Tel Aviv, empezaron los problemas económicos, los presupuestos ajustados, la marcha de jugadores importantes…
Pero desde que Alfred Julbe había llegado al banquillo las cosas empezaban a cambiar poco a poco. La Penya contaba con una plantilla bien pensada, que mezclaba juventud y experiencia y desplegaban un juego sólido, capaz de inquietar a clubes más poderosos.
La batuta del equipo correspondía a André Turner, genial base americano especialista en controlar el ritmo de los partidos y en clavar canastas decisivas. Iván Corrales era el segundo base. En las alas Andy Toolson, un tirador letal, César San Martín, Villacampa, la aportación testimonial de Xavi Crespo y Jackie Espinosa, intenso alero de raza negra con pasaporte español. Por dentro se repartían los minutos Tanoka Beard, Alfons Albert, Dani García (el que está ahora en León) y Fran Murcia.
Esa edición de la Copa del Rey la disputaron los siguientes equipos: TDK Manresa, Festina Joventut, Estudiantes, Cáceres, Real Madrid, León (equipo organizador ya que la Copa se jugó en la ciudad leonesa), Barcelona y Caja San Fernando.
Los verdinegros se impusieron en su primer cruce al Caja San Fernando, que contaba con hombres como Raúl Pérez, Tellis Frank, Benito Doblado o Mike Anderson. Fue una victoria trabajada, el partido estuvo marcado por el duelo de bases estadounidenses, Turner y Anderson protagonizaron el juego y la anotación de sus equipos. André Turner venció a Anderson y lo mismo ocurrió con sus respectivos equipos.
El Cáceres se impuso en su primer partido al Estudiantes de Azofra, Chandler Thompson, Aisa, Harper Wlliams, Whisby… También fue un encuentro competido en el que los extremeños lograron la victoria merced a su buen juego de equipo.
En semifinales el Joventut se enfrentó a los locales del León, que venían de ganar al Manresa. La Penya impuso su mayor experiencia para contrarrestar el apoyo de la grada local. Turner volvió a ser el más destacado de su equipo, convirtiéndose en el máximo anotador del choque.
En el otro lado del cuadro el Cáceres tuvo que hacer la machada de ganar al Barcelona, que se había impuesto en su primer encuentro al Real Madrid en uno de los mejores partidos jamás vistos en la Copa del Rey. Los azulgranas vencieron a los blancos tras dos prórrogas y una actuación estelar de Djorjevic, que empezó a demostrar las cualidades por las que le habían fichado. Pero la semifinal ante el Cáceres sería otra historia y en ella fueron los extremeños los que se impusieron al Barça tras una prórroga. Mike Ansley fue el jugador más destacado del Cáceres, que además del ala pívot americano contaba con jugadores como Stanley Jackson, Rod Sellers, Ferrán López (el que juega actualmente en Fuenlabrada), Paraíso (también en el Alta Gestión), Santi Abad, Bernabé, Pedrera o Esteban Fernández.
La final resultó un partido extraño. Los cacereños empezaron muy fuerte y el primer tiempo fue enteramente suyo. Recordemos que en aquella época aun se dividían los partidos en dos tiempos de veinte minutos. La primera parte terminó con un marcador de 47 a 34 favorable al Cáceres. Parecía que la estrategia ideada por Manolo Flores iba a dar sus frutos y los extremeños alcanzarían el primer título de su historia.
Pero la segunda parte fue un espejo simétrico de la primera. El Cáceres no encontraba soluciones, estaba agarrotado en ataque e indeciso en defensa. En cambio, los verdinegros desplegaron un juego fluido que poco a poco fue recortando las distancias hasta ponerse por delante. Cabe destacar la racha de tres triples consecutivos que consiguió el hasta entonces casi inédito Xavi Crespo y que sirvieron para hundir moralmente a los cacereños.
Finalmente la Penya se coronó campeón tras un periplo de dos años por el desierto, mientras que el Cáceres tan sólo podía acariciar con la mirada una Copa que había tenido muy cerca.















