La técnica del telemark
Una tema que os comente en la presentación fue el del la técnica del Telemark que es lo que yo llevo practicando desde hace 5 años y la verdad es que me encanta. Esta es definición que te da la enciclopedia Wikipedia:
“El Telemark es una técnica de esquí que nació en 1825 de manos de Sondre Norheim, considerado padre del esquí moderno. El nombre de esta modalidad proviene de una región Noruega llamada Telemark, donde Sondre inventó esta forma de hacer giros sobre las tablas de esquiar”.
A finales del Siglo XIX se vuelve muy popular debido a las competiciones que se celebran, en las que éste es el estilo que se usa. Sin embargo, a principios del siglo XX, el esquí alpino en el que se fija el talón al esquí desbanca la técnica del Telemark. Esta técnica no volverá a practicarse hasta los Años 70, en los que resurge en Norteamérica ya que proporciona una libertad de movimiento mayor y un mayor desafío, por su complejidad, a los practicantes del deporte del esquí.
La característica más notable de esta técnica es que el talón no está fijado a la tabla, siendo necesario casi arrodillarse sobre los esquíes a la hora de realizar los giros.
Se pueden utilizar esquís de alpino, aunque es mejor utilizar unos más específicos para el Telemark, aunque parezcan iguales son esquís más blandos para tener mejor control de los giros. Como habéis leído antes, el talón de la fijación esta suelto para poder llevar una pierna atrás y la otra delante, de esta manera no se puede hacer tanta presión sobre el esquí a la hora del giro, con lo cual se necesita un esquí más blando. La fijación también es específica para esta técnica así como la bota. Con esta modalidad, he descubierto mucha más libertad de movimientos, estás cerca de la nieve, ya que el centro está más bajo -el material te lo permite-, y también le da otra dimensión a la montaña.
Otra cosa que tiene de bueno es que si te gusta la travesía con el material de telemark, la puedes practicar sin necesidad de adquirir material específico de esquí de travesía. E incluso si te gusta el fuera de pista puedes acceder con más facilidad que con los esquís y fijaciones de alpino. Los que lleváis tiempo practicando el esquí alpino deberíais probarlo, y los que no lleváis tanto tiempo lo podéis practicar también, dado que os da igual empezar por uno o por otro.















