El dolor ciático, es una patología diagnosticada con frecuencia en multitud de personas pese al desconocimiento de los motivos exactos que lo generan.
En este artículo se explicarán
una serie de pautas mediante las cuales podremos conocer en qué consiste, cómo
evitar su aparición y, en el peor de los casos, cómo tratarlo.
La naturaleza de la ciática es de
origen nervioso, producida, en particular, por el nervio ciático. El inicio del
mismo se sitúa la zona lumbar y está compuesto por varias ramas que se
extienden por la zona glútea, en trayectoria descendente transcurre por la
parte posterior de la pierna, hasta alcanzar la rodilla, a partir de la cual se
divide para finalizar su recorrido en el
pie. Su gran longitud y tamaño, hacen que este nervio sea especialmente
vulnerable a la presión o al daño, siendo causa
generadora de dolor.
Este dolor, se presenta de forma
brusca y su intensidad incapacita para realizar actividades cotidianas; su
localización suele manifestarse en la zona lumbar y se extiende, según la
región afectada, por la zona glútea, muslo, rodilla, pantorrilla y pie.
A) MOTIVOS POR LOS CUALES APARECE
EL DOLOR CIÁTICO
A continuación se presentan los
motivos más comunes por orden de mayor a menor frecuencia
1) Desplazamiento de un disco
vertebral que presiona la raíz nerviosa.
2) Presión o contusión directa en
el trayecto del nervio (en su recorrido por la pierna es bastante superficial).
3) Compresión del nervio ciático
por diversas causas (Espasmo muscular, tirón de espalda o, inflamación de
alguna parte blanda – por ejemplo un hematoma).
Existen deportes o actividades
propensos a la aparición de compresión en las diversas ramas del nervio
ciático. Un caso muy evidente es el del ciclismo, el hecho de permanecer durante
largos períodos de tiempo sentado en el sillín produce una compresión
prolongada en dichas ramas lo cual provoca una sensación de adormecimiento en
la zona afectada
B) SIGNOS Y SÍNTOMAS DEL DOLOR
CIATICO
1) Dolores de la zona lumbar que
se extienden hacia la pierna, también suelen presentarse asociados
adormecimientos u hormigueos en el recorrido del nervio. Este síntoma también
es válido en el segmento cervical con parestesias (hormigueos) por ejemplo, en
los dedos de la mano.
2) Pérdida o disminución de los
reflejos correspondientes al segmento relacionado, en el caso lumbar, en los
reflejos del miembro inferior (rotuliano, aquíleo...). En el caso cervical algo
similar para los reflejos del miembro superior.
3) Pérdida o debilidad muscular:
se hace patente en las piernas en el caso lumbar y, en los brazos en el caso
cervical.
C) MÉTODOS PARA DIAGNOSTICAR EL
DOLOR CIÁTICO
A continuación vamos a exponer
las diferentes pruebas empleadas para diagnosticar esta patología y, la
utilidad de cada una de ellas:
1) Exploración física
Esta prueba debe ser realizada
por un médico o fisioterapeuta en su consulta. Por su sencillez, en el caso de
la ciática, es la primera a efectuar para alcanzarse un diagnóstico adecuado.
La metodología del test consiste en colocar a la persona tumbada boca arriba,
procediendo a levantar su pierna extendida hasta que el paciente nota tensión.
Si el dolor se inicia por debajo de los 35º con la horizontal, podemos
concluir, casi sin lugar a dudas, que presenta un dolor ciático. Si por motivos
diagnósticos se precisa aumentar la tensión del nervio, se aproxima la punta
del pie hacia el paciente.
2) Radiografía
Muy común, rápida y, económica,
en comparación con otras. Mediante la misma se observan principalmente,
posibles anomalías óseas, alteraciones en la estructura de la columna y, el
volumen de ciertos órganos, siendo no obstante ineficaz a la hora de
diagnosticar la ciática.
3) Resonancia magnética
Método, muy extendido en la
actualidad, era hace unos años demasiado costosa para efectuarse sin ser
estrictamente necesaria. Consiste en realizar un “corte” selectivo en una zona
determinada de nuestro cuerpo, no se emplea radiación sino campos
electromagnéticos lo que limita su realización en pacientes con marcapasos o
metales (prótesis, clavos, etc.).
4) Escáner o TAC
Prueba que muestra tanto las
partes blandas como los huesos, permitiendo observar estructuras nerviosas,
viscerales y vasculares, proyectando imágenes de secciones sucesivas del
cuerpo.
5) Electromiografía
Permite observar la afectación de
las raíces nerviosas. La exploración de y su relativa eficacia, con resultados
poco satisfactorios en algunos casos los nervios, se realiza mediante
estimulación eléctrica de los músculos, siendo por ende válida para el
diagnóstico ciático y, para afectaciones por compresión de los nervios a nivel
cervical o de miembro superior. La metodología es simple, se estimula el nervio
mediante una intensidad de corriente determinada, interpretando la respuesta
del músculo, se determinará si existe un problema de origen neural. Los
resultados por tanto, nos mostrarán la existencia de un problema pero no la
naturaleza del mismo.
D) TRATAMIENTOS
Los tratamientos son variados. El
empleo de uno u otro, dependerá de la intensidad y el tipo de dolor que
presente el paciente.
1) Quirúrgico.
Suele ser la última opción, al
tratarse de una intervención de carácter invasivo. Se deben contemplar
igualmente, los riesgos inherentes a toda operación quirúrgica
2) Ozonoterapia
Esta novedosa técnica, se ha
comenzado a aplicar con relativa profusión, en el sector de la sanidad privada
ya que, debido principalmente a su costo, no suele ser una opción preferente
dentro de la sanidad pública. El fundamento del citado tratamiento consiste en
inyectar un compuesto de oxígeno y ozono en el interior del disco afectado,
provocando un efecto analgésico y anti-inflamatorio, ayudando además en el
proceso de regeneración del disco. Esta técnica, al igual que otras, tiene
valedores y detractores pero, en algunas ocasiones, puede evitar el quirófano.
3) Tracciones
Es una técnica, no muy utilizada
en tracción lumbar, que busca aliviar la presión y estirar el espacio
interdiscal. Se ha discutido mucho sobre
la utilidad de la misma, por las dudas acerca del efecto producido sobre la
zona interdiscal. En el caso de las cervicales su aplicación esta muy extendida
y, su aplicación resulta bastante efectiva, pero no todo el mundo la tolera.
E) CÓMO EVITAR LA APARICIÓN DEL DOLOR
CIÁTICO
1) Realizar los ejercicios y
medidas de prevención presentadas en los artículos de cervicales y lumbares.
2) Mantener el peso ideal para
que la espalda no sufra de una carga innecesaria.
3) Evitar actividades o deportes
que exijan un trabajo excesivo para nuestra columna, apostando por ejercicios
menos agresivos y que potencien la musculatura de la espalda, como es el caso
de la natación en estilo libre o crowl.
4) Seguir los consejos descritos
en artículos anteriores en referencia a la higiene postural.
5) Evitar las malas posturas de
manera reiterada. Un ejemplo claro se presenta en profesiones que obligan a
permanecer mucho tiempo de pie (cajeras, dependientas, etc.). Para evitar una
posición simétrica de las piernas, se recomienda colocar un banquito o similar
en la zona de trabajo que posibilite colocar una pierna por encima de la otra,
alternando la posición de las mismas a intervalos regulares.
6) Evitar el sedentarismo, en
personas poco activas, se recomienda caminar, nadar o montar en bicicleta. En
definitiva, buscar una actividad ligera y agradable que evite la pasividad de nuestro
cuerpo.
7) Aumentar el consumo de
vitamina C, en relación con la producción de colágeno que afecta a los discos
vertebrales, y la vitamina B12 y B1, ya que asocian las neuralgias a la falta
de vitamina B.
8) No fumar, muchos profesionales
hablan de un efecto negativo a consecuencia de este hábito, en las enfermedades
degenerativas de la columna vertebral.
Esta patología presenta infinidad
de particularidades y aspectos. En este artículo se han mostrado unas pautas
generales, comunes a las diversas variedades de la dolencia. En cualquier caso,
La Consulta
queda abierta para contestar a cualquier duda relacionada con este tema o
cualquier otro.