El origen del Kenpo
El nombre de este arte marcial se confunde a menudo en España por cuestiones fonéticas -ya que en la práctica no tiene nada que ver- con el del Kendo, pero el Kenpo no emplea sable ni armadura de samurai. KEN PO significa en japonés EL CAMINO (o LA VÍA o LA LEY) DEL PUÑO. De hecho, el juramento de cambio de grado de los kenpoístas dice textualmente, entre otras cosas: "Aquí están mis armas: las manos vacías".
Durante milenios, las artes marciales sólo se enseñaron en Oriente en la mayor de las intimidades, directamente de maestro a discípulo. Se consideraba negativo e inútil transmitir el conocimiento de otra forma y aún peor facilitar instrucciones concretas o escribir algún libro al respecto. Por supuesto, estaba prohibido enseñarlo no ya a un occidental sino a cualquier extranjero aunque fuese asiático.
La situación cambió en el siglo XX por decisión del primer maestro que enseñó Kenpo a los occidentales: James Mitoshi, quien falleció en 1981 y cuyo alumno más destacado fue William Chow, fallecido en 1987. Ambos formaron a una generación de maestros que se volcaron hacia Occidente y que terminarían en muchos casos desarrollando sus propios estilos pues la característica principal del Kenpo es su adaptabilidad y maleabilidad a cualquier constitución, edad, sexo, peso o cualquier otro aspecto físico del practicante. Por ello coexisten en la actualidad diversos estilos derivados del Kenpo original, como por ejemplo el Kajukenbo y el Kenpo-Karate o Kempo Americano, entre otros.















