La escudería italiana confirma el fichaje del piloto asturiano por tres temporadas y la salida de Kimi Raikkonen.
La combinación de factores tenía una deuda con la Fórmula 1: el mejor piloto y el mejor equipo, juntos bajo el sacrosanto paño del rojo pasión. No había otra unión posible para las unidades de cálculo. Ferrari anunció ayer, cual fumata blanca, que ha fichado a Fernando Alonso. Tres temporadas de contrato, sueldo de nivel sideral que sobrepasará los 20 millones anuales y el desafío de regresar a la cúspide de la Fórmula 1. Su compañero será Felipe Massa y sale Kimi Raikkonen, que está camino de regreso a McLaren.
Alonso correrá para Ferrari en un enlace que tiene más tentáculos relacionados con el negocio que con el amor. Según admitió ayer el piloto asturiano en un comunicado, el compromiso con la escudería italiana estaba cerrado para 2011 desde el verano pasado, cuando rubricó el contrato. «En los últimos días, la situación ha cambiado y hemos decidido anticipar la llegada».
Una historia que proviene de antiguo, del tiempo en el que Alonso era el incipiente campeón barbilampiño del que todo el mundo hablaba en la F-1. Pocas personas conocen el relato completo de los hechos -Alonso, su manager, Luis García Abad, su padre, José Luis, su mujer, Raquel del Rosario, el jefe de Ferrari, Stéfano Domenicali- y es probable que nunca lo saquen a la luz.
EL FRENO DE SCHUMACHER
Alonso gana su primer título con 24 años en 2005, pero hace tiempo que Jean Todt -antiguo número uno de Ferrari y ahora aspirante a la presidencia de la FIA- se ha interesado por él. «Hablamos con Ferrari, igual que hablamos con Toyota y Red Bull. Y nunca hubo una oferta como tal -contó en su día García Abad-. Siempre nos pedían que esperásemos a si Schumacher decidía retirarse o no». Alonso no quiso esperar al veredicto personal de su primer rival por entonces. Con el campeonato en la mano eligió a McLaren, un contrato de tres años y dos opcionales y un patrocinador (Vodafone) que cambió a Ferrari por los ingleses.
ADIÓS A MCLAREN
El 2 de noviembre de 2007, dos palabras decretaron el final de una relación tormentosa, dañina por momentos, entre Fernando Alonso y la dirección de McLaren con Hamilton de por medio. «Estamos fuera», comunicó Luis García Abad a los amigos como el preso que expresa la mayor de las liberaciones al salir de la cárcel. El Santander había buscado el magnetismo de Alonso patrocinando a McLaren por tres años, pero el asturiano está sin equipo. Diez días después (12 de noviembre) llega una revolución en Ferrari, la italianización de la escudería. Se van Todt y Brawn, almas gemelas en el período triunfal de Schumacher. Y llega Domenicali, un prometedor economista que escaló todos los peldaños de Ferrari hasta alcanzar la cumbre. Vuelve a pensar en Alonso, con quien siempre tuvo química personal.
FIASCO EN RENAULT
Alonso sufre en un 2008 catalogado desde el principio. «Es un año sabático, de transición», explica el asturiano en la primera carrera en Australia, donde acaba cuarto. «Ha sido un cúmulo de causalidades». El piloto se niega a responder sobre la duración de su contrato. «Ya veremos», suelta. El compromiso es de dos años, pero por medio está su amigo Briatore, antiguo manager a través de su empresa FFBB. Raikkonen defiende en Ferrari el título que ganó en 2007, pero en la sede del cavallino no gusta el estilo anacoreta del finlandés. «Raikkonen no habla. Es un buen chico, pero no dice nunca nada», le retrata Luca de Monetezemolo.
SEGUNDA NEGOCIACIÓN
Hamilton gana el título al sprint en Sao Paulo por el adelantamiento a Glock y Massa se queda con las ganas. En Ferrari adoran al brasileño, pero no gana. En la Navidad de 2008, un periodista de la Gazzetta dello Sport publica que ya hay acuerdo entre Ferrari y Alonso. No hay más datos, salvo el rumor habitual que acompaña a esta relación. Luis García Abad ni confirma ni desmiente.
EL SANTANDER
El Santander anuncia el 11 de julio de 2008 que se desligará de McLaren a finales de 2009 para patrocinar a Ferrari. El movimiento se interpreta como un puente de plata para favorecer la llegada de Alonso al equipo-fetiche. «No hay que engañarse. Fernando ha fichado por Ferrari en mayo de 2008», apuntan fuentes conocedoras de las negociaciones. O lo que lo mismo: el Santander vuelve a graparse a Alonso una vez que tiene constancia del traspaso a Ferrari.
LOS FLECOS DE 2009
Por sorpresa, Ferrari anuncia la renovación de Raikkonen por dos años en septiembre de 2008. Una incongruencia si ya estaba fichado Alonso. «Era una opción que él podía ejecutar por contrato. Ferrari no le ha renovado», explica García Abad. El español corre para Renault sin éxito, pero con constantes guiños a Ferrari. «Ferrari es una opción muy atractiva». «Todos los niños sueñan con los coches rojos». A partir del verano 2009, el asunto funciona con sobreentendidos. Alonso irá a Ferrari, pero nadie lo confirma. Massa se accidenta en Hungría y Raikkonen necesita una salida. La idea es presentar al asturiano en Monza, Italia (13 de septiembre). No puede ser. La fumata roja emergió ayer, 30 de septiembre.