¿Transformers en la F1?
"A lo que uno estaba acostumbrado en la época de Ayrton Senna, de Alan Prost o de Niki Lauda, es que el piloto era el importante y uno iba a las carreras a ver un duelo de pilotos, pero eso prácticamente pasó a la historia hace muy poco tiempo", agregó.
Añadió que cuando su hijo llegó a la escudería Williams, en 2001, "todavía había bastante de esa competencia", pero lamentó la pérdida de "la esencia".
En su opinión ahora "los pilotos son con como una especie de robots" y en las temporadas prima el aspecto "empresarial".
"No los dejan hacer nada, están muy limitados, casi que para pasar a otro piloto tienen que pedir permiso por el radio, y realmente Juan Pablo es un piloto de vieja escuela, a él lo que le gusta es correr, competir", manifestó su padre.
Al referirse a las 24 horas de Daytona, Pablo Montoya manifestó que pensó que su hijo no iba ganar por lo complicado de la competencia.
"La verdad pensé que no iban a ganar, porque es muy complicado una carrera de 24 horas en las que pasan muchas cosas, y además el carro no era tan competitivo como el del año pasado, porque ya salió una nueva versión y el equipo decidió utilizar el carro viejo y no el nuevo que es más rápido", comentó Montoya.
Sobre la actuación de su hijo este año en la Nascar, Pablo Montoya manifestó que con un año de experiencia podría llegar a ganar una carrera en óvalo.
"Aquí tiene que ver mucho también el equipo. Cómo esté el nuevo carro. El equipo de Chip Ganassi es nuevo en Nascar y ésta es una categoría que requiere muchos años para estar adelante, pero Ganassi tiene esperanzas en Juan Pablo y creo que puede tener posibilidades de ganar por lo menos una carrera en óvalo", puntualizó.


















