La Fórmula 1 llega a Valencia, el circuito deseado
Según los test y las simulaciones realizadas por ordenador, los técnicos determinan que la punta de velocidad de los monoplazas será de 323 km/h, probablemente la velocidad más alta alcanzada nunca en un circuito urbano. Al final de las zonas más rápidas hay curvas muy lentas, propicias para los adelantamientos, que serán factibles gracias a la anchura de la pista.
El circuito tiene un total de 5.473,5 metros, uno de los más largos del mundial de Fórmula 1. Los pilotos girarán en el sentido de las agujas del reloj, y el tiempo estimado para completar una vuelta entera en carrera será de aproximadamente 1 minuto y 37 segundos. El ancho del asfalto en Valencia oscilará entre los 12 y los 15 metros. A diferencia de pistas como la de Montecarlo, en Valencia será posible adelantar, con lo que las carreras ganarán en emoción y espectáculo. El trazado valenciano contará con 25 curvas, 11 de izquierda y 14 de derecha. La exigencia de la carga aerodinámica parece que será similar a la de Montreal, para favorecer la velocidad punta y los adelantamientos.
Puesta a punto
El hecho de que Valencia sea un circuito nuevo iguala las fuerzas un poco más y pone a prueba la habilidad del equipo para adaptarse a nuevas circunstancias y afrontar los cambios. El piloto tiene mucho que ver el primer día para poner el coche a punto de cara al fin de semana. Una buena velocidad en recta y estabilidad de frenada serán muy importantes, igual que el agarre mecánico en las curvas lentas y medias. El trazado de la pista parece que llevará a los equipos a rodar con niveles de carga aerodinámica relativamente bajos, similares a los que se utilizan en Canadá. Eso es posible porque no hay curvas de alta velocidad y es importante una buena velocidad en recta. Sin embargo, hasta que empiecen los entrenamientos libres de este viernes no se podrá confirmar los niveles aerodinámicos, que pueden depender de la adherencia que ofrezca el asfalto.
Se espera que el circuito sea exigente con los frenos, más o menos como en Bahréin. Hay varias frenadas a fondo desde los 300km/h, como en las curvas 12 y 17, que llegan a curvas que se toman en segunda y requieren un gran esfuerzo a los frenos. La refrigeración de los frenos también necesita especial atención y es probable que los equipos usen conductos de refrigeración bastante anchos. Los pilotos necesitan un coche que responda y esté bien equilibrado, fácil en los cambios de dirección para lidiar con las curvas rápidas que hay diseminadas por el circuito. Sin embargo, como siempre, eso necesita compensarse con una suspensión lo bastante flexible para dar un buen agarre mecánico en las curvas lentas.
Hay algunas curvas en las que los pilotos necesitarán mucho agarre pero hasta que salgan a la pista es difícil predecir el impacto que tendrán en los reglajes del coche. La buena estabilidad de frenada también es importante, sobre todo al final de las rectas, para evitar bloquear las ruedas en una pista donde hay poco margen de error. La mezcla de curvas, chicanes lentas y horquillas significa que el motor se utilizará de forma arranque-parada. Se espera que un 54% de la vuelta se realice a fondo, lo que está por debajo de la media de la temporada y por tanto no será muy duro para los motores.

















