La selección española de fútbol sala sufrió lo indecible para ganar a Portugal, a la que sólo pudo superar en los penaltis (4-3), en un apasionante partido que acabó con empate 2-2, y jugará esta tarde la final ante Italia.
La selección entrenada por José
Venancio López cumplió los pronósticos y podrá reeditar su título continental,
aunque sólo pudo conseguirlo después de remontar un 0-2 en los 5 últimos
minutos triunfales que le permite disputar su quinta final europea y segunda
consecutiva.
En los primeros segundos, Andreu
y Kike entregaron la tarjeta de presentación de campeones con dos potentes
disparos que silenciaron un repleto Pabellón Multiusos Gondomar , en el que los
portugueses eran mayoría, aunque los escasos centenares de seguidores españoles
también se hacían notar.
Portugal no acusó su primera
presencia en semifinales de un Europeo y, empujada por su público, dio tres
sustos a España por medio de Arnaldo, aunque Amado supo resolver la situación.
España intentaba imponer su
estilo de juego, con una defensa adelantada que impedía pensar a los chicos de
Orlando Duarte, pero Portugal no perdía la cara al partido y tuvo sus opciones.
La mejor de todas vino de los
pies del jugador del MRA Navarra Joel Queirós, que recogió un balón en la
frontal del área, se deshizo del defensa y conectó un potente disparo que fue a
dar al larguero de la portería de Amado.
Ante un ambiente muy caldeado
tanto en la grada como la pista, Portugal se fue creciendo y las ideas de los
visitantes comenzaban a escasear, lo que obligó al Venancio López a pedir un
tiempo para aclarar las ideas de y frenar el ímpetu local.
España necesitaba que el descanso
tranquilizase a todos y devolviese las cosas a su sitio, lugar en el que unos
eran campeones del Mundo y de Europa y los otros apenas remotos aspirantes al
título.
Sin embargo, en la reanudación,
Arnaldo continuó creando problemas al conjunto español y cerca estuvo de
adelantar a los anfitriones, aunque un enorme Amado volvió a impedir que le superasen.
Instantes después, en el minuto
25, Andreu tuvo su oportunidad, pero no consiguió acertar con la pelota cuando
se encontraba en posición franca dentro del área para marcar el primero.
Esta ocasión supuso un ligero
punto de inflexión y España comenzó a controlar algo más el partido y con el
mayor manejo de la pelota llegaron las ocasiones: primero en un contraataque de
Eseverri y después con un disparo de Kike.
Pero el partido no iba ser fácil
para los chicos de Venancio López y tras una magnífica ocasión de Marcelo, que
fue desbaratada por una gran mano del portero Joao Benedito, Portugal se
adelantó en un rápido contraataque llevado por Gonçalo.
Con el público entregado, llegó
la joya de la noche. Ricardinho recibió una pelota alta a la diestra de la
portería española y con un remate acrobático metió la pelota por la escuadra
defendida por Amado.
Los minutos corrían y España
tenía que demostrar su condición de favorito, comenzó a jugar como sabe, y en
el minuto 35 redujo las distancias por medio de Daniel.
No tuvo que esperar mucho más el
empate, con un gol a falta de dos minutos de Andreu, que dejó helado al
entregado público portugués.
Tras el pitido final y la
ausencia de prórroga, los jugadores se encomendaron a los penaltis, en los que
ganó España y conquistó un lugar en la final del domingo ante Italia.
- Ficha técnica:
2 - España: Luis Amado, Álvaro,
Kike, Andreu, Marcelo -equipo inicial-, Javi Rodríguez, Daniel, Ortiz, Torras,
Eseverri y Borja.
2 - Portugal: Joao Benedito,
Ricardinho, Pedro Costa, Arnaldo, Marcelinho -equipo inicial- Zé María, Iván,
Joel Queirós, Leitao, Gonçalo y Formiga.
Goles: 0-1, m.31: Gonçalo. 0-2, min.
34: Ricardinho. 1-2, min. 36: Daniel. 2-2, min. 38 Andreu.
Lanzamientos en la tanda de
penaltis:
Marcaron por España: Kike,
Daniel, Torras y Ortiz.
Marcaron por Portugal:
Ricardinho, Marcelinho e Iván.
Falló en Portugal: Joel y Leitao.
Árbitros: Massimo Cumbo (ITA) y
Karoly Torok (HUN). Mostraron tarjeta amarilla a Marcelo (min. 34), Borja (min.
35) y Marcelinho (min. 40).
Incidencias: partido
correspondiente a la segunda semifinal del Europeo de fútbol sala de Oporto
disputado en el Pabellón Multiusos Gondomar ante unos 4.000 espectadores.