Benzema, besos de amor al escudo ante 20.000 fieles
A Raúl Albiol, valencianista de nacimiento, le costó unos minutos de apuro. Benzemá lo hizo incluso antes de que se lo pidiesen los aficionados. Le costaba despegar sus labios de un escudo repleto de historia que representa al club de sus amores.
Las frases hechas de Florentino Pérez tenían justificación en esta ocasión. Benzemá es un jugador que siempre soñó jugar en el Real Madrid, triunfar en el equipo donde disfrutó con sus dos ídolos, el brasileño Ronaldo Nazario, y su compatriota francés Zinedine Zidane.
La presentación de Benzema no desató la locura colectiva de la de Cristiando Ronaldo, que llenó el Bernabéu como si fuese un día de partido. Tampoco alcanzó los 50.000 que adoraron a Kaká, pero reunió 20.000 seguidores que se alojaron en el fondo norte del coliseo blanco para dar la bienvenida al cuarto fichaje en el regreso de Florentino Pérez.
Con una grada repleta de juventud, de las pancartas dedicadas al delantero francés de 21 años, destacaba una por encima del resto. "Bienvenido Benzema. Ánimo Pernía". La afición del Real Madrid tuvo un detalle para un jugador rival, Mariano Pernía, del vecino Atlético de Madrid, que sufrió hace dos días un accidente de coche que le ha perforado un pulmón y le mantiene hospitalizado.
Eran menos los aficionados pero se repitieron los gestos de nerviosismo en la entrada al Bernabéu. No se abrieron todas las puertas del estadio y las colas dejaron de serlo cuando por megafonía se avisó del número de puerta por el que se podía acceder. Las carreras por llegar al mejor sitio provocaron la advertencia de los miembros de seguridad, que hoy si controlaron la salida al ruedo de espontáneos.
La imagen en grandes carteles de mitos del madridismo como Raúl, Juanito, Di Stéfano y Zidane acompañaron el acto de presentación. "Gracias por transmitirnos permanentemente la fuerza e ilusión necesarias para seguir construyendo el Real Madrid que todos queremos", dijo un aclamado Florentino Pérez.
"No es fácil encontrar una explicación a lo que estos últimos días estamos viviendo en este estadio. La presentación de estos grandes jugadores que se incorporan a nuestro club está siendo espectacular gracias a la afición. Sois ejemplo de lealtad. Esto es solo el comienzo para alcanzar nuestros desafíos", añadió.
Benzema aspira a igualar algún día lo que logró su compatriota Zidane en el Real Madrid. Hoy no era un día más. Hace ocho años se presentaba al astro galo. Su imagen más bella. La plasticidad en el remate de la novena Copa de Europa levantó a la afición de su asiento con el vídeo proyectado.
"Hoy llega un jugador joven pero ya estrella de la liga francesa. Soñaba de pequeño con vestir esta camiseta y hoy damos la bienvenida a uno de los mejores delanteros del fútbol europeo", concluyó el presidente madridista.
Fue el momento de Benzema. Saboreó cada segundo, disfrutó de cada paso que dio con su nueva camiseta, sin número, aunque sueña con portar el 10. Y no se cansó de hacer gestos a la grada ni de besar el escudo.
"Perdón. No hablo bien español", avisó. "Gracias por estar aquí. Estoy muy feliz por venir a jugar al mejor club del mundo. Estoy muy contento de jugar en el mismo club de mis ídolos Zidane y Ronaldo gracias a Florentino Pérez", añadió con dificultades en castellano ante de copiar el final a Cristiano Ronaldo "1, 2, 3, hala madrid", gritó.

















