Tras la batalla superada el miércoles ante el Jaén, el
CD Badajoz sigue adelante en su aventura copera. Llega la tercera
ronda, la antesala de la aparición de los 'Primeras' y el rival que
deparó el sorteo de ayer es la UD Logroñés. Se trata del heredero del
histórico Logroñés CF, de grato recuerdo para el técnico pacense ya que
en la localidad riojana vivió sus momentos más felices como futbolista.
Una tercera ronda que repite fórmula de partido único. Los
blanquinegros se benefician otra vez de su feudo, que debe convertirse
en una olla a presión el miércoles 8 de septiembre.
Un único partido que, de salvarlo, puede tener una
importante recompensa. Además pecuniaria, que en los tiempos que corren
se agradecen. El Badajoz entraría en el bombo con los equipos de
Primera División, que salen a escena en el torneo del Ko. Pero no con
todos los clubes de la elite española, sino con los siete que esta
temporada disputan competición europea. Así se recoge en el Estatuto de
la Real Federación Española de Fútbol. Es decir, que esperan al 'Gordo'
los vencedores de los enfrentamientos entre equipos de Segunda B más el
Portugalete, único superviviente de Tercera y que está exento de esta
tercera ronda. Barcelona, Real Madrid, Atlético, Sevilla, Valencia,
Villarreal (que ocupa el puesto del Mallorca) y Getafe aguardan
tranquilamente que el balón eche a rodar. De hacerlo en el Nuevo
Vivero, ¿y si tras el esférico se encontrasen Messi o Cristiano
Ronaldo?
Nostalgia de Adolfo Muñoz
El entrenador del Badajoz, Adolfo Muñoz, permanece cauto
ante esta explosiva expectativa. El preparador nada en un mar de dudas,
porque la travesía copera puede tener nefastas consecuencias en el
devenir dominical de la competición a la que los blanquinegros
regresaron tras tanto esfuerzo. «Hay que esperar. Sería muy bonito para
Badajoz que viniera alguno de los grandes, pero ahora mismo yo sólo
pienso en el Extremadura y en que mantengamos la buena línea y
recuperemos jugadores», precisa.
Una eliminatoria que convierte en nostálgico a Adolfo,
pues en el antiguo Logroñés vivió sus momentos más felices como
futbolista, con un ascenso a Primera. Además de la gloria futbolística,
el de Pueblonuevo encontró allí a su mujer y su hijo mayor empezó a
pasar las primeras hojas del calendario. «La verdad es que me llevé una
gran sorpresa cuando me enteré de que era el nuevo Logroñés. Jugué allí
cuatro años, disfruté de un ascenso y sigo en contacto con gente de
Logroño. Incluso tengo casa y familia allí», continúa. Adolfo dejó su
huella en el club riojano como autor del primer tanto del Logroñés en
Primera División. Fue en 1987, en la segunda jornada de Liga. Tras
perder en Mestalla, recibía al Athletic en Las Gaunas, donde Muñoz
anotó el 1-0. Los leones empataron después. El 1-1 significó también su
primer punto en Primera.
Respecto a la eliminatoria, el técnico considera que
este nuevo Logroñés será un rival «muy complicado. Tiene mucho oficio,
una plantilla diseñada para entrar en liguilla. Aunque no sea el mismo
club, lo sigo mucho».