Hiddink promete jugar al ataque
En una multitudinaria comparecencia, Hiddink se congratuló de la expectación que suscitan entre la Prensa internacional los éxitos del Zenit de San Petesburgo, campeón de la última edición de la Copa de la UEFA, y la trayectoria en el campeonato europeo de su propia selección. "Este es el gran momento del fútbol ruso, que recupera su protagonismo. El reto ahora no es para mí, sino para los dirigentes, que tienen que aprovechar la ocasión para crear infraestructuras sólidas y construir nuevos estadios", comentó. "Pero yo estoy muy orgulloso de representar el despertar del fútbol ruso", apostilló.
El técnico holandés señaló que afronta "con gran ilusión" la semifinal contra España, aunque se resistió a ofrecer un pronóstico. "No se puede predecir nada. Espero que sea un buen partido para que disfrute todo el mundo", apuntó. Por su parte, se comprometió a que el espectáculo esté a la altura de las circunstancias. "A este equipo le gusta jugar al fútbol y puede jugar el fútbol que le gusta jugar", sentenció a propósito de sus pupilos.
"Caímos en la trampa"
Sin llegar a confesar sus ansias de revancha, como había hecho en las jornadas previas, Hiddink se refirió al 4-1 encajado hace quince días ante España en el encuentro inaugural del Grupo D como la novatada pagada en el estreno de una gran competición. "Caímos en la trampa de nuestros propios riesgos", juzgó. "Hemos analizado todo para ver dónde habíamos fallado y recuperar los elementos fundamentales del fútbol. En pocos entrenamientos hemos mejorado mucho. Sería un gran logro mantener ese alto nivel, pero el equipo contrario también es muy inteligente", razonó.
El técnico de Rusia señaló que, tras aquella derrota, ha cambiado el sistema y las posiciones en el campo para adoptar un esquema que "no es muy popular en Europa". Su selección desarrolla un 4-1-3-2, con el capitán Semak de medio de cierre por delante de la defensa y un tándem ofensivo, formado por Arshavin y Pavlyuchenko, respaldado por tres centrocampistas de corte ofensivo. Y recuerda las bajas por sanción del central Kolodin y del volante Torbinskiy.
Luis, "un gran hombre"
Hiddink rindió homenaje, que desde luego pareció sincero, a Luis Aragonés, anunciado ayer como su próximo entrenador por el Fenerbahçe turco, el club donde el holandés inició su carrera internacional como técnico en la temporada 1990-91. "No sé si llegaré a los 70 años pero, si lo hago, espero que seguiré teniendo la misma energía que Luis. Me merece todo el respeto. Como yo he entrenado allí sé que cuando se sabe trabajar y sobrevivir en España es que se es un gran hombre", ensalzó.
Por último, el seleccionador tuvo palabras de elogio para sus jugadores, y empezó por la estrella Andrey Arshavin, a quien catalogó como "crack". "Los jóvenes necesitan modelos a seguir y él puede atraer mucho la atención. Sabe asimilar muy bien todo lo que sucede a su alrededor y nunca pierde el control", comentó sin entrar a valorar si su redimiento sería mejor en España o en Inglaterra. "Yo no soy agente de jugadores. A ellos les llegan las llamadas. Arshavin reacciona de manera estable. Los rumores no le distraen ni le despistan. Le encanta jugar al fútbol", concluyó el promotor del juego al abordaje.









