Mucha presión en el centro del campo y atención especial a Arshavin, claves
A Arshavin hay que atribuirle el mérito del cambio experimentado por Rusia, que comenzó la Eurocopa con la goleada encajada ante España, pero que obtuvo su pase a semifinales con una exhibición ante Holanda.
Primero Suecia y luego Holanda sufrieron en su piel la habilidad y velocidad de Arshavin, de 1,72 metros de estatura, y ya pretendido por el Barcelona, club al que no le han pasado inadvertidas las cualidades del jugador.
España puede ser el tercero en padecer la genialidad de Arshavin. Para ello, Luis Aragonés ha diseñado un marcaje zonal, aunque será Marcos Senna el que esté más pendiente de la evoluciones del genial futbolista ruso.
Arshavin se mueve mucho por la banda izquierda, aunque es un futbolista que no se fija a una posición todo el encuentro, sino que rota en función de las necesidades.
Aragonés quiere ahogar la parcela ancha de los rusos. Robar el mayor número de balones posibles en esa zona para hacer llegar el esférico con velocidad a las puntas, a Villa y a Torres.
El entrenador ha repetido en Neustift que quiere una presión "de verdad" en el centro del campo.
España, que tendrá la posesión del balón la mayor parte del encuentro, sabe que el poderío físico de los rusos es superior al suyo. Por eso se pretende tener mucho la pelota y moverla mucho para cansar al rival.
Especial atención tendrán también las subidas por la banda del lateral izquierdo Zhirkov, que causó problemas a la defensa española en el encuentro de la primera fase.
Y muy atentos deberán estar los centrales Marchena y Puyol de Pavlyuchenko, especialista en rematar jugadas a balón parado y hábil a la hora de proteger el esférico y soltarlo con peligro.
Son las principales armas con las que Aragonés ha insistido a sus hombres: Presión en el centro del campo, atención especial por parte de Senna sobre la joya Arshavin y concentración en los centrales para parar a Pavlyuchenko.








