Se marcha el capitán, Descarga, el "pupas" y el murciélago del escudo
Después de ocho temporadas en el Levante, el buque insignia del levantinismo abandona el club valenciano para fichar por el conjunto polaco del Legia de Varsovia, equipo de la primera división de ese país que dirige en la actualidad el ex delantero osasunista Jan Urban.
Esta especie de "pupas" del Levante ha protagonizado algunos de los momentos más memorables del equipo en su parcela defensiva, pero también ha sido víctima, con más frecuencia de lo habitual, de lesiones producidas de forma brusca casi siempre como consecuencia de encontronazos con jugadores rivales.
En la mente de la afición levantinista aún late el recuerdo de cómo tuvo que ser trasladado al hospital de Getafe de forma dramática en diciembre del año pasado cuando tras varios golpes en la cabeza, estuvo inconsciente varios minutos.
"Yo sé por qué he llegado a jugar en Primera División", llegó a decir tras este incidente al ser preguntado por si iba a calmar su ímpetu al jugar.
También quedará en el recuerdo cuando salvó a su equipo de la derrota frente al Elche en la recta final del partido y se jugó el tipo al despejar un balón que se colaba en la portería en una acción que se pareció más a un salto mortal hacia atrás que a una chilena.
Fue el 11 de septiembre de 2005, cuando el Levante entonces dirigido por José Luis Oltra, peleaba por regresar de nuevo a la máxima categoría y gracias a la acción de Descarga, que concluyó el encuentro con una lesión en la muñeca a consecuencia de la caída, pudo conservar la ventaja de un tanto.
Pocos jugadores de Primera o Segunda División ofrecen un despliegue físico tan generoso, tan constante y decidido como el del hasta ahora capitán levantinista en cada encuentro.
Se siente cómodo en el choque, en el cuerpo a cuerpo, y a pesar de sus 174 centímetros de estatura, era uno de los mejores rematadores de cabeza de la plantilla, aunque no por su capacidad de salto, sino por su oportunismo, por carácter y por su casi completa ausencia de emociones en cuanto se anuda las botas de futbolista.
Con el paso de los años, el rostro de Iñaki Descarga se ha afilado como el de un boxeador debido en buena medida a los numerosos golpes en cejas, labios, dientes y pómulos que ha sufrido, algunos de los cuales le han dejado la cara desfigurada varios días.
Tampoco han sido pocas las ocasiones en las que el futbolista vasco del Levante ha pasado la noche ingresado en un hospital debido a un golpe en la cabeza. En mayo de 2006 se vio obligado a ausentarse de los entrenamientos un par de días al tener que estar en observación por un balonazo en la cabeza que sufrió en el partido contra el Valladolid.
Otros ejemplos de la vehemencia y la decisión con la que este futbolista afronta su trabajo son las heridas que ha sufrido en los pies en más de una ocasión. A principios de este mes, también tras el encuentro contra el Valladolid, el médico del equipo tuvo que aplicarle dos puntos de sutura.
En enero de 2005, el defensor levantinista sufrió una lesión similar una herida en la planta del pie derecho que se produjo en el encuentro frente a la Real Sociedad cuando recibió el impacto de un clavo de la bota de un rival y sufrió una herida profunda en el pie derecho.
A pesar de que siguió jugando durante algunos minutos, Descarga fue atendido por los servicios médicos del club en el descanso y tuvieron que aplicarle tres puntos de sutura.
El paso del tiempo ha dado la razón al ex máximo accionista y antiguo presidente del Levante, Pedro Villarroel, cuando el 11 de julio de 2000 presentó como nuevos fichajes a Gorka García e Iñaki Descarga, ambos procedentes del Eibar, y dijo que "los futbolistas vascos siempre han rendido a buen nivel" en este club.


















