Fernando Torres regresa a su casa vestido de rojo
Período de tiempo en el que el técnico español Rafael Benítez, ha tallado, con fichajes y más fichajes, no todos ellos siempre acertados, a su imagen y semejanza un equipo, que tiene en el rigor táctico y en la velocidad sus principales señas.
Aceleración que casi siempre tiene como protagonista en los últimos metros al atacante madrileño, autor de treinta y tres goles en su primera campaña -2007/08- en Anfield Road, y al que Benítez ha decidido escoltar este curso con el irlandés Robbie Keane.
El fichaje de Keane, por quien el Liverpool pagó este verano 25,6 millones de euros al Tottenham Hotspurs, supone una nueva vuelta de tuerca, el irlandés sustituye al más estático Peter Crouch, en la voluntad del técnico español de dotar de mayor rapidez a su equipo en los metros decisivos.
Un ritmo vertiginoso al que contribuye más que nadie el centrocampista Steven Gerrard, capaz de alcanzar una y otra vez el área rival, sin que ello le reste precisión en el disparo, ni mucho menos en el brío con el que se comporta en las labores ofensivas.
Tareas en las que Benítez acostumbra a acompañar bien con el argentino Javier Mascherano, uno de los favoritos del preparador madrileño por su incansable trabajo de recuperación, o el español Xabi Alonso, que añade una mayor visión de juego.
Igualmente importantes en el juego del Liverpool son las bandas, donde parece que encontrará acomodo, tras la llegada al equipo de Keane, el delantero holandés Dirk Kuyt, y donde tendría un papel protagonista, en el caso de cerrar su traspaso, el español Albert Riera.
El futbolista del Espanyol es el principal objetivo de Rafa Benítez, tras el fallido intento de fichar este verano el jugador del Blackburn Rovers David Bentley, ya que como ha insistido una y otra vez el madrileño, de los pocos puntos débiles de los "reds" destaca la carencia de un interior zurdo.
Menos problemas presenta el Liverpool en defensa, donde la recuperación del danés Daniel Agger, permite a Benítez contar con un sólido eje central en el que destaca la presencia de Jamie Carragher, auténtico líder de la zaga inglesa.
Un trabajo en el que también tiene un papel decisivo el portero madrileño Pepe Reina, uno de los cuatro españoles, junto con Alvaro Arbeloa y los ya mencionados Xabi Alonso y Torres, que conforman este "spanish" Liverpool, que pese a no renunciar a nada en Europa, parece que tiene este año como principal objetivo un título liguero que no gana desde hace dieciocho años.


















