Un líder incuestionable
Los blanquinegros ejercen una autoridad que no se veía por el Nuevo Vivero desde los inicios de Felines en el banquillo en Segunda B cuando hace poco más de seis años se encaramó durante varias jornadas en la primera plaza (la primera y desde el 26 de octubre al 9 de noviembre de 2003). «Es muy bonito para todo el mundo. A todos nos ilusiona verse ahí arriba, pero cuando vale es a final de temporada. Para mí, ahora lo más importante es que se sumaron tres puntos», apunta el técnico de Pueblonuevo.
Adolfo insiste en su discurso con la prudencia como principal argumento. «Quiero estar ahí, cerca del primer puesto. Pero a mí lo que de verdad me preocupa es que el equipo trabaje cada semana por los tres puntos y tener humildad», expone. La plantilla blanquinegra acudió a la ciudad deportiva del Complejo Alcántara con la satisfacción de sentirse líderes, pero el entrenamiento de ayer no fue diferente a los de otros días. «No he nombrado para nada el hecho de ser líderes. Les he felicitado por su trabajo y que estoy satisfecho porque se ha cumplido con el objetivo de la semana que pasaba por sumar los tres puntos», reconoce Adolfo. Ante el Olivenza el Badajoz realizó uno de sus mejores encuentros. «Estoy muy contento con el trabajo que se hizo. Para mí ha sido de los partidos más completos en todos los niveles. Se va acercando a los objetivos de juego y trabajo de equipo que nos marcamos a principios de temporada». El entrenador pacense considera que el equipo ha encontrado la solidez en su juego y empieza a parecerse a su ideal. «No ha cambiado nada. El equipo tenía que ir mejorando poco a poco. Estaba lejos de lo que quería. Espero que partidos como el de Olivenza hagamos muchos».
El Badajoz es el máximo realizador del grupo extremeño con unos registros (35 tantos) que le sitúan como el sexto más productivo de todas las categorías nacionales. Además, es el segundo menos goleado tras encajar uno más que el Mérida (7 en contra). Un dato sobresale, ya que en esa racha de siete partidos sin perder sólo ha recibido tres. «Es consecuencia de la intensidad defensiva que han mantenido los jugadores durante todo el partido. En esta plantilla nadie puede relajarse. Trato de sacar a cada jugador lo máximo. Un entrenador siempre quiere más».

















