El Promesas, nueva final por la permanencia ante el Valladolid B
El triunfo cosechado en Palencia sitúa al Promesas a un punto de la permanencia y hace ver el futuro inmediato del filial rojillo con más claridad, aunque su entrenador no echa las campanas al vuelo y cifra la salvación en cuatro victorias: "Tenemos que ganar cuatro partidos en las ocho jornadas que restan y la salvación está en casa", auguró.
"Tenemos que aprovechar el factor campo para ganar a un equipo joven, con mucha ilusión y que también está en una situación comprometida. Seguro que será un partido bonito y disputado, en el que nosotros tenemos que hacer efectivo el valor de jugar en casa para sumar los tres puntos", reiteró Merino.
El Valladolid B, pese a ocupar la antepenúltima posición en la tabla con 32 puntos -los mismos que el Promesas-, venció la pasada jornada al Huesca -líder del grupo- por 3-0, lo que demuestra que no va ser un rival fácil de batir: "Cada jornada se ve que no hay rival pequeño".
"El Valladolid B es un equipo que intenta jugar el balón, tienen gente joven con chispa e ilusión y no podemos dejar en ningún momento que impongan su juego ni que se sientan cómodos. Ambos equipos venimos de sumar un triunfo y estamos con la moral alta pero nosotros, jugando en casa, no podemos darles opciones", advirtió.
Confiado en aprovechar el talismán del Reyno, donde el Promesas se siente más cómodo y no conoce la derrota, Merino tiene claro qué armas deben emplear para doblegar al conjunto pucelano: "Tenemos que ser agresivos y llevar siempre la iniciativa", dijo.
"En casa no podemos salir a especular con el resultado ni pensar que el empate es bueno. Ojalá podamos sumar el segundo triunfo consecutivo que tanto se resiste", deseó el técnico rojillo, que recupera para este choque a Carmena, aunque Lucas sigue lesionado y Samuel y Valiente son baja por sanción, lo que obligará a Merino a introducir cambios respecto al equipo que ganó en Palencia.
La Peña Sport, por su parte, también se resiste al descenso y, tras cuatro meses de sequía en el San Francisco, sumó un triunfo ante su afición que supone un balón de oxígeno para afrontar la recta final de la temporada con optimismo y sin descartar la sorpresa en su visita el domingo al Zamora (18.00 horas).
"Necesitábamos una victoria para mantener la ilusión, porque los jugadores se dejan la piel en el campo, trabajan muy bien en los entrenamientos y, por fin, llegó el premio que te permite disfrutar de la semana y afrontar con optimismo el siguiente partido", reconoció a EFE sin mirar más allá el técnico peñista, Patxi Rípodas.
A falta de ocho jornadas para la conclusión del campeonato y anclado en el farolillo rojo, la salvación para el equipo de Tafalla está a 17 puntos, una misión difícil pero no imposible: "Queda mes y medio y hay que ir jugando partido a partido y ver qué pasa", dijo el entrenador.
"Ahora nos medimos al Zamora, un rival de la zona alta en un campo bonito y sin presión, por lo que vamos a tratar de disfrutar y por qué no, intentar ganar para coger una racha positiva", afirmó.
La Peña Sport quiere sumar en la Ruta de la Plata ese primer triunfo a domicilio que se le ha resistido toda la temporada, aunque asume que no va ser fácil dar la campanada ante el único equipo, junto con el líder, que se mantiene invicto en su feudo: "Tenemos que ganar un partido fuera para romper los miedos y ésta es una buena oportunidad".
"En esta categoría todos los partidos son complicados y, más ante rivales como el Zamora que luchan por el ascenso, pero algún día se tiene que romper esa estadística y para nosotros es un reto más", subrayó Rípodas.
Respecto al rival, el entrenador de la Peña tiene claro que el Zamora cuenta "con jugadores de mucho nivel y olfato de gol como Belmonte, que marcan las diferencias", si bien remarcó que su equipo "está en racha de juego y ocasiones y ahora se trata de aprovecharlas".
"Nos enfrentamos a un equipo técnico y que juega bien la pelota, pero nosotros debemos perderle el respeto y salir a jugar con desparpajo. Con los equipos de arriba estamos haciendo buenos partidos y, si logramos mantener la portería a cero y sabemos sufrir hasta el final, podremos tener alguna opción", sentenció el entrenador recordando que ya empataron a un gol en Tafalla.
"Es un campo grande y el equipo que tenga el balón y tenga más paciencia se llevará el partido", apostilló Rípodas, que recupera para este choque a Galán y Gil, pero no podrá contar con los lesionados Markuleta, Ainzúa ni el portero Goyo, mientras que Amatriáin y Arizcuren serán duda.


















