A un paso de la gloria
Así podría resumirse el año de los finalistas de la Copa del Rey. Atlético y Sevilla lucharán este miércoles (21.30 h. TVE-1) por el último título de la temporada después de una travesía liguera errática. El Camp Nou ya está engalanado para acoger, 40 años después, la batalla definitiva del torneo del K. O. Madrileños y andaluces llegan con la moral alta y sintiéndose favoritos. Los 'colchoneros' aún están con la resaca de la reciente conquista europea. Los hispalenses, bajo la euforia del triunfo agónico ante el Almería que les dio la clasificación para la Champions. Agüero, Kanouté, Forlán, Negredo, Reyes, Navas. Un elenco de jugadores dotados de una calidad innata, capaces de brindar un gran espectáculo y con la categoría para definir en una sola jugada una final que se presume igualada.
A la espera del gran duelo, la guerra dialéctica ya ha comenzado. «El grande es el Sevilla. Miren la clasificación de las últimas temporadas. Somos más poderosos en los últimos años por mucha Liga Europa que hayan ganado», aseguró el presidente hispalense, José María del Nido, en una de sus categóricas declaraciones. Sin embargo, la victoria en las gradas es del Atlético. Hasta 45.000 'colchoneros' se congregarán en el Camp Nou, frente a 32.000 sevillistas. Y es que la estela del mítico doblete de 1996 persigue a los seguidores del Manzanares. La afición sueña con repetir aquel logro y sumar la 'décima' Copa a sus vitrinas. Para ello, los rojiblancos acuden a la Ciudad Condal con la plantilla al completo, salvo los lesionados Asenjo y Pernía.
Quique Sánchez Flores podrá sacar la alineación de gala. Es decir, el mismo once que derrotó al Fulham en Hamburgo, con la única novedad de Tiago por Raúl García. La referencia en ataque será Diego Forlán. El uruguayo está en un momento de forma espléndido.
La magia del 'Kun'
El héroe de la Liga Europa no oculta que está viviendo sus mejores momentos en el Atlético, más incluso que cuando ganó la 'Bota de Oro' la pasada campaña. Agüero es el otro estilete rojiblanco. A su magia, capaz de inventar un regate en un palmo de terreno o dar un pase decisivo, une su lucha y constancia, como se vio en la jugada del segundo gol del 'Atleti' en Hamburgo, donde el 'Kun' peleó por una pelota que se marchaba por la línea de fondo. Su compenetración con Forlán es absoluta. El único problema es la acumulación de minutos en las piernas.
El Atlético es el equipo que más partidos ha jugado. Además, la limitada plantilla ha impedido las rotaciones, por lo que Quique se ha visto obligado a recurrir a los mismos 13 ó 14 jugadores.
Negredo, perdonado
Por su parte, el Sevilla llega mermado a Barcelona. Los hispalenses tienen la ausencia de Luis Fabiano por un desgarro miofascial en el recto de la pierna izquierda. «Tengo ganas de llorar y siento mucha rabia», aseguró el delantero brasileño en una carta a sus compañeros y la afición. «Traed la Copa a Sevilla, por Antonio», concluye. Sin embargo, la buena noticia es la presencia de Negredo después de que el Comité de Competición dejara la roja directa que vio en Almería en amarilla. El delantero madrileño formará pareja con Kanouté. El malí será la principal amenaza para De Gea. Sin olvidar la calidad de Navas.
El Sevilla también ha soportado una temporada complicada. Un juego irregular en Liga y la eliminación de la Champions ante el modesto CSKA de Moscú en octavos provocó la destitución de Manolo Jiménez. Antonio Álvarez ocupó su lugar y consiguió la reacción de los andaluces. Sus números son asombrosos: siete triunfos en diez partidos. Esta espectacular racha permitió a los sevillistas acabar cuartos y asegurar su billete para la Champions, que deberán certificar en la previa de agosto. Ahora pueden cerrar el año con su quinta Copa. La última la ganaron en 2007.
Sin embargo, las semejanzas terminan ahí. La trayectoria de ambos conjuntos en la competición es bien diferente. El Sevilla ha dejado en la cuneta a rivales de muy alta alcurnia como Barcelona, Deportivo o Getafe. Por contra, el Atlético sólo se ha enfrentado a un 'primera': el Racing en semifinales. Esto no se transformó en un paseo para los madrileños. Todo lo contario. Sufrieron ante rivales de menor entidad -un 'segunda B' y dos 'segundas'-. La humillante derrota (3-0) frente al Recreativo supuso el punto de inflexión. «Me habéis defraudado», aseguró Quique a sus pupilos. Una reprimenda pública que surtió efecto. Desde entonces, el nivel de los jugadores rojiblancos mejoró y permitió al equipo luchar por dos títulos.

















