René le da la alternativa a Efrén
«La verdad es que yo sabía a lo que venía... René es mucho René», acepta hoy Efrén Fernández (Ibiza, 1988), guardameta que ancló en Cáceres con la presente temporada ya comenzada y con un propósito inequívoco: «Encontrar un club que me ofrezca la posibilidad de seguir progresando». «Ahora mismo estoy muy jodido, porque once contra once no hubiéramos empatado en Sevilla, seguro», exterioriza René, «pero también estoy muy feliz porque Efrén se merece de una vez por todas una oportunidad».
La relación de amistad que mantienen ambos puede contrastarse diariamente a través de las redes sociales. «El año pasado, con Arturo, me llevaba muy bien. Pero ahora, con Efrén, la competencia es mayor y tengo además una mejor relación», confiesa René. El domingo, en la Ciudad Deportiva Luis del Sol, «René se puso detrás de mi, fuera del campo, y no paró en toda la segunda parte de transmitirme tranquilidad y darme ánimos y consejos», reconstruye Efrén, que fue despojándose los nervios estándares conforme caían los minutos: «La situación invitaba a los nervios: era el partido más importante del año, el penalti, uno menos, sin calentar... pero luego terminé seguro», dice este portero que se califica con un seis en todas las facetas del juego. «Es un portero que no destaca en nada pero que es muy bueno en todo», asiente René. «Intento ser lo que se espera de un portero: atento, rápido bajo palos y seguro en las salidas». «Efrén es un buen portero, lo que pasa es que está a la sombra de René porque todos sabemos quién es René. Metió muy buenas manos el otro día», interviene un compañero suyo de vestuario.
Efrén Fernández se formó en las categorías inferiores del Mallorca, Hércules y Getafe y compartió internacionalidad con 16 años con Mata y Adrián en la selección española Sub-17. «Yo venía de un club en el que había estado siete meses sin cobrar (Unión Estepona), y aunque tenía ofertas de otros equipos de Segunda B, decidí aceptar la oferta del Cacereño en verano porque lo que buscaba era seguridad». Ocho meses después de su llegada, y tras debutar el pasado domingo ante el Betis B, le toca completar un partido como titular. Y tendrá trabajo seguro: el equipo de Pedro Braojos recibe al Linense, el conjunto más goleador del grupo tras el Cádiz. «Cuando uno tiene ganas de jugar, le da igual el rival. Llevaba mucho tiempo esperando esta oportunidad. Ahora, lo que tengo que hacer, es intentar ponérselo muy complicado al mister para el próximo partido». «Se me va a hacer muy raro ver ese partido desde la grada», conviene René.
Partido en el que el Cacereño se juega otro pasito más de cara a su objetivo real: la clasificación para la Copa del Rey de la próxima temporada. «Eso del playoff era una ilusión más de puertas para afuera que del propio vestuario. Si hubiéramos ganado la última jornada estaríamos aún a cuatro puntos del cuarto a falta de doce por disputarse. Era muy complicado, en serio. El objetivo, desde que conseguimos la salvación, es la Copa del Rey, y debemos valorarlo. ¿Por qué no puede ser el Cacereño el Mirandés de la próxima edición? Yo ya jugué, cuando estaba en el Racing Portuense, una eliminatoria con el Valencia y fue precioso. Nunca lo olvidaré», retiene René. «Sí, sí, sí... El playoff era un sueño. Muy bonito, pero un sueño. El objetivo de verdad, el que todos tenemos grabado en la cabeza, es la Copa», coincide Efrén, que el domingo, a partir de las 12.00 horas, y por primera vez desde que llegó al Cacereño, formará en la foro inicial del grupo. No se recuerda otra cara con guantes en una instantánea así por el Príncipe Felipe desde mayo del 2011.
















