Mireia Belmonte: "Soy muy competitiva, no soporto perder ni en los entrenamientos"
P.: ¿Le angustia una gran competición como los Juegos?
R.: A medida que se iba acercando el día te pones más nerviosa, pero no me ahogo.
P.: Sus primeros Juegos. ¿Qué significa para una niña de 17 años?
R.: Cuando era pequeñita lo veía por la tele y me quedaba embobada. Siempre fue mi meta, mi objetivo.
P.: ¿Qué le han explicado de los Juegos?
R.: Muchísimas cosas. Es como una pequeña ciudad para deportistas. Tienes que estar y sentirlo, me apetece mucho disfrutar de esta experiencia.
P.: ¿Cómo se aísla para que no le pueda la presión?
R.: Pues entrenando y descansando. Obviamente piensas mucho en la cita, es lo normal. Trato de matar los ratos libres leyendo o dando una vuelta.
P.: ¿Y en la piscina en qué piensa?
R.: No paro de darle vueltas a los exámenes o a los deberes que tengo que hacer, a las clases... Y si no, me pongo a cantar un poco de «reggaeton».
P.: El poco tiempo que le queda, ¿cómo lo distribuye?
R.: En el CAR voy muy estresada entre colegio y entrenamientos, pero cuando tengo algún fin de semana de «relax» me voy de compras o quedo con las amigas, que me va muy bien.
P.: Nadadora es muy buena. ¿Y estudiante?
R.: Sí, me defiendo, soy buena estudiante. Curso segundo de Bachillerato y luego quiero estudiar Empresariales. Curiosamente, me gusta mucho la asignatura de Arte y lo peor son las Matemáticas.
Antes quería estudiar Pediatría, pero era muy difícil compaginarlo.
P.: ¿Cómo es un día normal de Mireia Belmonte?
R.: Me levanto a las 7 de la mañana y de 7.30 a 9.30 estoy en el agua. De 9.30 a 10 desayuno y de 10 a 12.30 voy al cole. Algunos días hago pesas de 12.30 a 14.30. Comida y luego colegio hasta las 17.45 para acabar el día con piscina hasta las 20.00 horas. Después ceno y a las 23.00 a dormir. A esas horas ya estoy muerta.
P.: ¿Le compensa todo esto?
R.: Claro que me gustaría estar con mis amigos, salir con ellos y divertirme. Pero prefiero quedarme con las buenas cosas como la capacidad de sufrimiento, el deporte, la puntualidad... Cosas que la vida no te da y sí el deporte. Pero con mis amigos tengo contacto y siempre que puedo me escapo con ellos.
P.: ¿Es consciente que después de su actuación en Eindhoven tiene mil miradas puestas en usted?
R.: La natación se mira mucho más a partir de Holanda, hay un antes y un después. Sé que Pekín es importante, mucha gente estará pendiente de mí. Y es mejor, me motiva..
P.: ¿Qué posibilidades tiene?
R.: Quiero ir paso a paso, no quiero buscar la final porque a lo mejor me quedo por el camino. Mi meta sería una final, lograr un diploma.
P.: ¿Una medalla es una utopía?
R.: No pienso mucho, quizá es muy pronto. Pienso más en 2012, tendré 21 años y estaré más preparada física y muscularmente.
Tendré experiencia y ahí puedo dar la sorpresa.
P.: Dicen que le han de frenar hasta en los entrenamientos, que siempre va a tope.
R.: Soy muy competitiva, hasta los entrenamientos me los tomo como una competición. Somos cuatro o cinco y quiero ganar en todas las series. A veces no sale y me enfado bastante cuando no gano. Me molesta mucho perder a cualquier cosa. Cuando saco malas notas, me pongo de un mal humor...
P.: ¿Y a qué espejo se mira?
R.: Al de Nina Zhivanes le da tiempo para mucho. Así es Mireia, «Miss Belmont» que define la natación como un deporte de mucho ego: «Hay muchas envidias. Dentro del agua todos son enemigos. Es el deporte», puntualiza.













