Eckhard pierde el bronce con claridad y repite el cuarto puesto de Atenas
Visto lo ocurrido en la manga clasificatoria disputada por la mañana, en la que el sorteo ya emparejó a Eckhard y a Quevillon, las opciones de que el español lograse el bronce por la tarde en el velódromo pequinés de Laoshan se antojaban escasas.
El canadiense, plata en Sydney 2000 en la prueba contrarreloj individual, rodó por la mañana muy por delante del español, al que aventajó en casi seis segundos.
Y por la tarde, el norteamericano repitió el guión. Quevillon salió muy fuerte, metiendo metros de por medio con respecto al barcelonés, que nada pudo hacer ante la potente, regular e incluso elegante pedalada del canadiense salvo comprobar cómo se distanciaba cada vez más.
Al paso por el primer kilómetro, Quevillon aventajaba en casi cuatro segundos al catalán, de 25 años y estudiante de INEF, y en los dos kilómetros restantes el canadiense optó por regular y administrar la importante renta adquirida.
Finalmente, Quevillon marcó un tiempo de 4.03.277 (a una media de 44,393 km/h), mientras que al español le quedó al menos el consuelo de haberse vaciado y rebajar la marca de la maga clasificatoria matutina al parar el crono en 4.08.430 (a una media de 43,473 kms/h).
El técnico del Comité Paralímpico Español y entrenador de Eckhard en Pekín, Bernat del Pino, explicó tras el cuarto puesto obtenido por el barcelonés que "está muy presionado psicológicamente" y lamentó la humedad de la capital china "que afecta mucho al velódromo".
"Además, sus rivales han mejorado mucho, mientras que él se ha quedado un tanto estancado", añadió.
"Se nos ha hecho muy duro, tanto que hemos tenido que cambiar los desarrollos con respecto a los utilizados por la mañana", señaló Del Pino no ya con relación a la actuación de Eckhard, sino de todo el equipo ciclista paralímpico español.















