Argentina prepara su debut ante Costa de Marfil como una final
"Hay que ir pensando que el partido del jueves es una final", sentenció el madridista, ya que "el más difícil siempre es el primer partido, porque es un poco el que te da tranquilidad para jugar los otros dos".
"El que gana el primer partido siempre tiene muchas más chances de clasificar, así que hay que ir a ganarlo, jugándolo bien, y esperar estar tranquilo dos o tres días", opinó el centrocampista, que hará de eje hacia atrás del equipo, mientras Javier Mascherano (Liverpool, Reino Unido) lo será hacia los delanteros.
Por su parte Federico Fazio (Sevilla, España) no olvidó que Costa de Marfil "es un equipo muy duro físicamente", y añadió que "no sé si nos saldrán a esperar o no, pero vamos a jugar hasta el último partido de la misma manera".
"Las 16 selecciones que están acá lo están por algo", recordó Fazio, y destacó que todos los encuentros serán muy reñidos, ya que "no sólo con nombres se ganan los partidos".
En el equipo "hay ansiedad por el debut, hace mucho que estamos acá y tenemos ganas de empezar ya a jugar, pero estamos tranquilos porque sabemos que tenemos un gran equipo y que podemos pelear por grandes cosas", concluyó Fazio, candidato a lateral titular junto con Pareja (Anderlecht) y Garay (Rácing de Santander).
Argentina se entrenó hoy en el campo de fútbol de la prestigiosa universidad shanghainesa de Tongji, y antes de comenzar, Gago se alegró ante los periodistas de la llegada de Messi, del que dijo que es "un jugador bárbaro".
"Siempre es bueno tenerlo en el grupo, porque es muy positivo, así que ahora hay que disfrutar y empezar a jugar",afirmó.
"Ahora que vino estamos todos más tranquilos", comentó Fazio.
Durante el entrenamiento de hoy, bajo el calor (en torno a 30 grados) y la habitual niebla húmeda shanghainesa, la selección argentina disputó un partido de práctica y, al final del encuentro, se pudo ver a Messi conversando durante un largo rato con Riquelme, aunque por ahora no ha trascendido el contenido de su conversación.
La noche de su llegada a Shanghai, Messi declaró a la prensa que su relación con Riquelme es "normal" y que "no somos amigos porque no nos conocemos desde hace mucho y él es más grande, pero no por otra cosa", pero que "jamás" tuvo una disputa con él.
El seleccionador argentino, Sergio Batista, cuenta con ambos para trabajar juntos en la punta ofensiva, y Gago dijo de los dos que "son dos jugadores increíbles, que en cualquier momento te pueden decidir un partido, y gracias a Dios que son argentinos".
El madridista, acostumbrado a jugar entre estrellas, tiene una opinión distinta a la de Fazio, y aseguró que es más fácil formar un buen equipo si abundan los grandes nombres, y que "tener jugadores como la calidad que tiene esta selección, del medio hacia arriba, te da una tranquilidad que por ahí otros equipos no la tienen".
















