Un paseo por el Parque Natural de los Picos de Europa
Imponentes montañas, parajes idílicos, una amplia diversidad faunística y maravillosos pueblos que siguen anclados en la antigua tradición son la tarjeta de presentación de este parque que atrae todos los años a millares de turistas deseosos de visitar este singular enclave.
El paisaje abruma en todo momento por su atractivo, favorecido por los verdes valles y los espesos bosques que suben por las laderas de unos montes que se encuentran coronados por cresteríos de piedra caliza. Son numerosos los recorridos que atraviesan la zona, plagada de lugares míticos y llenos de encanto. Uno de ellos parte del mágico Valle de Liébana para atravesar la sierra y llegar hasta Arenas de Cabrales.
Iniciamos la ruta en la localidad de Potes, capital administrativa del valle, y nos dirigimos a Fuente De, donde tomaremos el teleférico para salvar el desnivel hasta el Mirador del Cable. Desde el punto de partida, cogemos la carretera que conduce hasta el municipio de Camaleño, en cuya entrada nos encontraremos un tramo con una pendiente bastante pronunciada que costará bastante sortear. Pedaleamos en paralelo al río Deba mientras ascendemos buscando Fuente De. En la mayor parte del camino, nos flanquearán los árboles, pero también encontraremos algunos lugares interesantes que merece la pena visitar.
En nuestro recorrido, pasaremos por las localidades de Enterría, Cosgaya, Las Ilces y Espinama, donde podemos admirar la torre de Mogroviejo antes de llegar a Fuente De. Es una carretera con algunos desniveles pero sin ningún tipo de pérdida, ya que conduce directamente de Potes a Fuente De sin ningún desvío.
Tras estos 17 kilómetros sobre asfalto, tendremos un breve descanso en nuestra larga ruta durante los diez minutos en los que el teleférico salva el desnivel hasta el Mirador del Cable, desde el que podremos contemplar en toda su magnitud el precioso paisaje de los Picos.
Una vez arriba, continuamos pedaleando por una senda que asciende desde nuestra posición hasta una loma cercana. Aquí, aparece una bifurcación en la que torcemos hacia la derecha. Descendemos por el sendero, desde el que veremos algunos chozos, hasta unos prados situados sobre antiguos glaciares. Aquí se encuentra el Chalet Real, un conocido refugio de montaña, y un poco más adelante Aliva, con el hotel-refugio que pertenece a la Diputación de Cantabria.
Seguimos por el mismo camino hasta encontrar una senda cubierta de piedras por la comenzamos a descender para acercarnos a la localidad de Sotres. La senda pasa primero junto a la antigua ermita de las Nieves y baja en paralelo a la corriente del río Duxe. Unos kilómetros más adelante, veremos unas cabañas en un paraje que es conocido como la Vega de Sotres y que se situan poco antes de llegar a la localidad. En este municipio, tomamos la carretera que conduce hasta Tielve y que desciende vertiginosamente a la derecha del barranco del Rio Duxe, un afluente del Cares que sirve de frontera entre los macizos central y oriental de los Picos de Europa.
Desde aquí, continuamos por la misma vía hasta llegar a un cruce, en el que giramos a la derecha para enfilar, sin desviarnos en ningún momento, hacia Arenas de Cabrales. En este pueblo, que guarda toda la magia propia de la zona, podremos degustar un buen queso y visitar un museo que está dedicado a este preciado alimento.































