Otxoa, descalificado, se pierde la final persecución
El caprichoso sorteo de la prueba, reservada a corredores con parálisis cerebral, hizo que Otxoa y Kenny, los dos principales favoritos y que ya se enfrentaron en la final de Atenas 2004, donde el ex profesional del Kelme y vencedor en la etapa de Hautacam del Tour 2000 por delante del mismísimo Lance Armstrong, tuvo que conformarse con la plata, se vieran las caras en el velódromo pequinés de Laoshan a las primeras de cambio.
El británico salió como una exhalación, haciendo gala de una prestaciones envidiables y una forma de rodar espectacular, lo que provocó que atrapara al español al paso por el primero de los tres kilómetros de que constaba la prueba.
Otxoa, sin embargo, no se vino abajo al verse rebasado por Kenny, se mantuvo a su estela, demasiado según los jueces, y logró el segundo mejor crono de los ocho participantes con 3.47.552, lo que significaba que el británico y el español volverían a medirse de nuevo mano a mano por el oro en la final de esta tarde.
Minutos después se conoció la decisión de los jueces y el consiguiente jarro de agua fría para Otxoa, que no podrá no ya tratar de inquietar a Kenny en la pelea por un título del que parece dueño absoluto, sino reeditar siquiera la plata obtenida en Atenas hace cuatro años.
La descalificación del vizcaíno permitió que el catalán Maurice Far Eckhard consiguiera el pasaporte para la lucha por el bronce, del que había quedado excluido en primera instancia y que tratará de colgarse esta tarde ante el canadiense Jean Quevillon, su mismo rival de la fase clasificatoria y que mostró ser superior al español.
El argentino Rodrigo López también participó en la prueba, pero quedó eliminado tras marcar un tiempo de 4.13.850, el séptimo mejor.

















