Un proyecto fomentará el baloncesto entre las mujeres presas
Sáez recordó que ya son más de 300 las inscritas oficialmente, "más la lista de espera que existe" para tomar parte en una actividad de la que se siente "orgulloso", "por ser parte del inicio de un proceso de colaboración -impulsado por la Fundación Sociocultural de Baloncesto- de proyectos que se salen de lo deportivo".
"Baloncesto sin límites" comenzó oficialmente el día 1 de noviembre y se desarrollará hasta el 30 de junio de 2008 en los centros penitenciarios de Ávila, Madrid, Tenerife, Algeciras, Almería, Córdoba, Alhaurín de la Torre (Málaga), Zuera (Zaragoza), Picassent (Valencia), San Sebastián y Ourense.
El proyecto oferta un espacio de encuentro donde la práctica del baloncesto sea instrumento para potenciar no sólo el aprendizaje deportivo, sino también reeducar y adquirir habilidades sociales, valores solidarios, trabajo en equipo y capacidad de comunicación, han explicado.
Las inscritas se verán también beneficiadas de unas actividades complementarias al proyecto, llevadas a cabo por el doctor Antonio Escribano, y tendrán la opción de competir en Ligas locales.
Sáez precisó que "con la creación de la Fundación Sociocultural se pretende dar a la sociedad lo que la sociedad ha dado al baloncesto, que ha sido mucho. Está claro que el deporte puede actuar como un elemento integrador", dijo el presidente de la FEB, quien insistió en que estaba "orgulloso de que sea el baloncesto el elegido en este proyecto y así aportar nuestro granito de arena"
Mercedes Gallizo agradeció la colaboración de la FEB y consideró que "la idea del deportista que le interesa sólo la forma y el dinero es errónea y aquí tenemos la demostración. La Federación Española, con éxitos deportivos internacionales de gran altura, está comprometida con temas sociales y eso es algo de agradecer".
La directora general de Instituciones Penitenciarias quiso dar "más valor a la iniciativa por estar dedicada a mujeres. Son sólo un 8 por ciento de la población reclusa y posiblemente no tengan tantas posibilidades ni actividades como la población masculina".
Sobre los objetivos la directora general destacó el hecho de "disponer de un espacio para superar problemas de integración, drogodependencia, de salud, aprender a respetar las normas, incentivar el afán de superación y otros valores del baloncesto como son el esfuerzo, el juego de equipo, etc".





























