Federer-Nadal y Roddick-Ferrer: a por la final española
El tenista balear ha hecho un balance positivo de lo realizado hasta ahora en la Copa Masters. "He terminado jugando a gran nivel, y mejorando según han ido pasando los últimos tres torneos. He terminado la temporada con buenas sensaciones, mejor que los tres últimos años y eso es importante".
Pero Nadal sabe que a Federer todo le favorece en Shangai, pista incluida, donde ha conseguido tres títulos y donde se coronará como el mejor de la temporada por cuarto año consecutivo. "Espero que no tenga el mejor día, porque en esta pista es muy difícil vencerle. Yo espero jugar similar al partido contra Djokovic, y a ver si le puedo plantar suficiente cara para ganarle", ha señalado.
Nadal cuenta a favor con un balance de ocho victorias y cinco derrotas contra el número uno, una de ellas el pasado año en este mismo torneo en las semifinales también, y recuerda que aquí suele ser inabordable. "No pude ganarle la otra vez porque en esta pista es superior. Hay que aceptarlo y saber que si él juega a su máximo nivel es casi imposible. También tengo que intentar que no lo haga", ha indicado.
Para Rafa, esta pista es más rápida que la de París "y un pelín más lenta que la de Madrid" Nadal deseaba que el partido entre Federer y Roddick fuera largo, pero los 61 minutos que duró fueron un paseo para el helvético. "Ojalá jueguen 7-6 el tercero, hasta el final, pero contra Roddick eso es especialmente difícil, porque juega "pim pam" todo el rato. Es difícil que llegue cansado", ha dicho, y en eso también acertó.
Para Nadal la jornada del viernes fue de paz y tranquilidad. "Estoy disfrutando de un día de transición, tocando la pelota simplemente, relajándome. Me encanta en este día de descanso estar de relax y tranquilo, y preparar luego el partido de mañana".
Un reproductor dvd y una televisión donde sigue la serie "Lost" (Perdidos) y donde disputa sus ya conocidas partidas de Play Station, sirven al tricampeón de Roland Garros para lograr abstraerse de la competición en una ciudad que no le gusta especialmente. "La ciudad no me gusta, hay mucha gente y no hay amplitud en ningún sitio", señala.
Esta mañana ha desayunado con David Ferrer, el hombre que le metió en las semifinales al vencer al francés Richard Gasquet en dos sets, y del que tiene una opinión muy concreta. "David es el más fuerte, el que tiene más ritmo. Gasquet se rindió muy rápido contra él pero David hizo bien su trabajo y ahora puede ganar el torneo, si se lo cree lo suficiente", ha dicho.
Para Nadal, su compatriota "ha crecido como jugador desde que alcanzó las semifinales del Abierto de Estados Unidos y esa experiencia le ha hecho mejor jugador, y aunque es tímido se recrea en ello. Además ha llegado con mucha intensidad, tirando mucho y con una forma física increíble".
Ferrer se ha convertido en la gran realidad al alcanzar por primera vez las semifinales de este torneo, y ahora tiene una gran oportunidad de avanzar a la final ante Roddick, un jugador con el que tiene un balance de dos victorias y dos derrotas.
Una dura preparación del jugador de Xavea antes de llegar a este torneo, con triunfo en el torneo de Tokio, en pista dura, al doblegar a Gasquet en la final, le han llevado al momento en el que se encuentra, definido por casi todos como el hombre más fuerte de los ocho que han acudido a Shangai y respetado al mismo nivel.
No obstante, Ferrer se la juega ahora ante un rival que quiere desquitarse de una derrota humillante. Andy Roddick desea hacer pagar al español el calvario que Federer le ha hecho pasar en el último partido del grupo Rojo.
Se han enfrentado en cuatro ocasiones, curiosamente nunca sobre tierra, y el balance es de 2-2. La primera, en 2005, en París Bercy fue para Roddick, pero Ferrer logró una espectacular en los cuartos de Miami, en pista dura, al año siguiente. Roddick se vengó de esta este año, en el mismo torneo y en dos sets, pero la última de Cincinnati, a mediados de agosto y la que más sirve de referencia, fue para el español por 7-6 (4) y 6-4.



















