Kleybanova acaba con Ivanovic
No obstante, la Ivanovic de este año dista mucho de la jugadora que luchó en la final del 2008. Desde que Ana ganara el título de Roland Garros, apenas ha alcanzado dos semifinales, la de Zurich y la de Linz, donde obtuvo el título. Y en este comienzo del 2009 probó fortuna en el torneo de Brisbane, pero fue eliminada en cuartos por la francesa Amelie Mauresmo.
Sin esa confianza, rota su relación con el tenista español Fernando Verdasco, de Ivanovic solo han quedado sus muecas ganadoras, algo infantiles, y escasos destellos de aquella agresividad que le hacía destacar de las demás.
Kleybanova saludó el triunfo arrodillada por la emoción tras enviar una derecha cruzada fuera del alcance de Ivanovic, en el segundo punto de partido. La rusa ponía así fin a un agónico partido en el que Ivanovic siempre fue atrás en el marcador, incapaz de sobreponerse al juego de su rival y mostrando lagunas ofensivas impropias de su talento.
Kleybanova, sin título alguno en su palmarés, llegó a estar con 3-0 en el segundo set, y luego con 5-4 hasta que Ivanovic, a base de coraje forzó el desempate, donde la serbia estuvo a dos puntos de abandonar.
Pero en una reacción casi olvidada, Ana logró mantener la contienda para llegar al tercer set, donde una vez más su inconstancia permitió a su rival tomar delantera. Tanta agonía tenía que decidir el partido a favor de la rusa, que a la segunda oportunidad remató el encuentro y cayó de rodillas para celebrarlo.
En su segunda intervención en el torneo Kleybanova alcanza los octavos de final, donde se las verá con una antigua conocida, la australiana de origen serbio Jelena Dokic, que beneficiada de una plaza de invitada especial se colocó en esa ronda al vencer a la danesa Caroline Wozniacki por 3-6, 6-1 y 6-2.









