Una tragedia, fuente de inspiración de una nueva Sharapova
Michael agradeció el gesto de Maria y desveló después que la jugadora vivió el proceso terminal de su madre con una dedicación tan especial que incluso su mentalidad ganadora llegó a verse afectada, y que por tanto no es extraño que en todo el 2007 Sharapova solo ganase un título, el de San Diego.
"Creo que le afectó más de lo que ella misma puede suponer", dijo Joyce, "obviamente ha estado en su mente", señaló el técnico que lleva como co-entrenador de Maria durante las últimas cuatro temporadas y a quien conoció cuando la jugadora tenía 11 años y entrenaba en la academia de Robert Lansdorp en California.
Tras entablar amistad y sobre todo después de establecer lazos profesionales, Maria vivió el proceso de enfermedad de Jane y acudía regularmente a visitarla al hospital, donde pasaba por mejores y peores momentos. "Había intervalos en los que mejoraba y a los seis meses volvía a recaer", dijo Joyce.
"Fue duro todo el sufrimiento y lo que conllevaba y en los días en que entrenábamos, porque era difícil motivarme, ya que el tenis no era entonces lo más importante de todo", añadió el entrenador.
En aquellos momentos, una lesión en el hombro derecho entorpeció la actividad de Sharapova y durante un tiempo perdió su estatus entre las cinco mejores del mundo, por primera vez en tres años. A sus dolencias físicas se unió además un problema en la muñeca, por si faltaba poco.
"Era una especie de montaña rusa, todos aquellos problemas, nos hizo recapacitar. Hablamos y nos dijimos que hay algo más en la vida que perder partidos de tenis", añadió Joyce, "cuando se pasa por una situación como ésta, las cosas se recolocan, y creo que mi madre le ayudó desde arriba algo".
Joyce contó también que Sharapova se había convertido en una auténtica madraza de su hija y que él se había sentido avergonzado cuando Maria se lanzaba a los almacenes para comprar regalos en Navidad, como su madre había hecho antes.
"Cada día Maria llegaba con algo nuevo y me decía, '¿crees que a tu hija le gustará esto?'. Debió haberle comprado entonces unos 25 regalos, pijamas, vestidos, cosas de niñas. Una vez llegó hasta con 20 a la vez", comentó.
Esta nueva perspectiva de la vida parece haber cambiado la actitud de Sharapova en pista. Técnicamente ha mejorado su revés cortado, hace dejadas como si de un jugador español o suramericano se tratara, y su saque ha recuperado la vitalidad que tenía antaño.
Ganar el Abierto de Australia sin ceder un set, hecho que no sucedía desde el 2000 con Lindsay Davenport, y dejando en el camino a la número uno del mundo, con un resultado tan abrumador como 6-4 y 6-0 cortando su racha de 32 victorias consecutivas, no fue una casualidad. Sharapova ya advirtió después que lo mejor estaba por venir.



















