Lochte, un campeón muy especial

hoysport

Que Ryan Lochte es el mejor nadador del momento es indiscutible. Se trata de un deportista que preocupado por la competición y los entrenamientos, no se olvida de disfrutar de la vida. «Si no soy feliz no disfruto nadando», parece ser uno de sus lemas. Bromista hasta la extenuación, bastante alocado, pero sobre todo, un gran campeón, el estadounidense llama a las puertas del Olimpo de la natación donde esperan Spitz, Phelps y Thorpe. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012 tendrá la oportunidad de conseguir las llaves y buscar acomodo entre ellos.

Fuera de las piscinas, su faceta más importante es su carisma, ya que no deja a nadie indiferente y se siente muy cómodo con una cámara delante. Muchos apuestan a que su futuro estará ligado a la televisión una vez que se retire, algo que ya habría ocurrido de ser jugador de fútbol americano, por ejemplo. Amante de la velocidad, ha sufrido varios accidentes de moto. El último el pasado mes de junio que estuvo a punto de dejarle sin Mundiales.

Otros deportes como el skateboard le han dado algún que otro susto, pero a pesar de ello también practica el surf y el baloncesto, al que jugaba en el equipo de la Universidad. Entre sus bromas reconocidas, destaca la que le gastó a su novia. En esa ocasión colocó una bolsa llena de excrementos en la puerta de su casa, la prendió fuego y llamó al timbre. Ella salió, y al ver llamas, las apagó a pisotones, con lo que ello conlleva.

La nueva estrella de la natación mundial también tiene tiempo de posar para revistas como ‘GQ’ o ‘MAN’. Participa en la moda ayudando a la marca que le patrocina, Speedo, en el proyecto e innovación de bañadores. Incluso diseña sus propias zapatillas, como las llamativas de color verde que ha utilizado en Shanghái.

En lo deportivo, sus resultados en los Mundiales han sido extraordinarios. Ha conseguido cinco oros (200 libres, 200 estilos, 400 estilos, 200 espalda y el relevo 4×200 libres) y un bronce, el del 4×100. Estas dos últimas medallas en representación de su equipo nacional, del que se muestra muy orgulloso dado su reconocido patriotismo. Lochte cuenta ya en su palmarés con 41 medallas en Campeonatos del Mundo (22 de ellas en piscina corta), algo nunca visto en ninguna modalidad deportiva. En Shanghái fue además el primero en conseguir batir un récord del mundo desde la prohibición del uso de bañadores de poliuretano.

Duelos con Phelps

Los recientes campeonatos han estado marcados por sus dos duelos directos con Michael Phelps. Una rivalidad puramente deportiva en la que Lochte salió vencedor en las dos pruebas, pero que no sobrepasa la piscina. Ambos nadadores comparten una amistad cercana que se refleja en un buen puñado de mensajes de móvil al día. La red social Facebook también es utilizada por el neoyorkino para avisar a su compañero con un «voy a sentarme en el bus», siempre que necesita usar el baño. Phelps disfruta de una rueda de prensa con Lochte y son muchas las que han terminado con un ataque de risa del ‘tiburón de Baltimore’.

El año que viene en los Juegos de Londres, la natación alcanzará su clímax. El mejor deportista olímpico de la historia, Phelps, y un aspirante a serlo que ha encontrado el camino del triunfo, Lochte, competirán juntos en la que todo indica será la última gran competición del primero. Sin duda una cita imprescindible para los amantes del deporte que entrará en los anales de la historia. Eso sí, siempre que no coincida con la final de atletismo de los 100 metros lisos. Lochte ha declarado que quiere estar ahí «como sea» para ver en directo a Usain Bolt. Aun a costa de perderse alguna prueba en la piscina. Algo poco probable para cualquier deportista, pero que con este chico nunca se sabe lo que puede ocurrir.

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